El PNV trasladó en la tarde de ayer al grupo de mediadores que encabeza el abogado sudafricano Brian Currin su oposición a crear una mesa de partidos para adoptar acuerdos políticos en torno al final de ETA. El presidente jeltzale, Iñigo Urkullu, y el burukide Joseba Aurrekoetxea celebraron una reunión con este equipo internacional dentro de la ronda de reuniones con partidos y agentes sociales que le ha llevado a viajar de nuevo a Euskadi para estudiar un hipotético proceso de normalización.
Los dos políticos nacionalistas indicaron a los mediadores su disposición a un diálogo abierto a todas las formaciones, pero precisaron que cualquier acuerdo debe cerrarse en el Parlamento vasco; concretamente, en la Cámara «completa» que resulte de las próximas elecciones autonómicas, en las que supuestamente habrá una representación de la izquierda abertzale tradicional.
La presencia en Euskadi del equipo de Currin ha provocado una mayor discrepancia entre los partidos vascos que la visita que la pasada semana mantuvo la comisión internacional de verificación. La izquierda abertzale salió ayer en defensa del abogado sudafricano, después de que tanto el Gobierno vasco como el Partido Popular acusaran a los expertos de actuar «de parte» y en favor de los intereses de los independentistas. La antigua Batasuna aseguró que este denominado Grupo Internacional de Contacto lleva a cabo «una labor muy importante y necesaria» para la «solución integral» del llamado conflicto vasco. Maribi Ugarteburu, portavoz de la izquierda abertzale, pidió incluso a los gobiernos de España y Francia que abran un «diálogo» con ETA y que éste sea «monitorizado» por los «agentes internacionales».
Nada que ver con el planteamiento que expuso el presidente del PP vasco. Antonio Basagoiti rechazó cualquier implicación del grupo de contacto en la actual situación política de Euskadi. En su opinión, los mediadores de Currin «no pintan nada» y solo trabajan «a favor de parte». El dirigente popular aseguró que «la gente como Currin cuadra en lugares donde ha habido guerra entre dos bandos», en países como «Irlanda donde hubo paramilitares y el IRA», pero en «España, donde existe una democracia y solo hay terroristas, no pintan nada».