Temperaturas en negativo y una nevada -la primera de cierto calado en casi dos años- que no causó problemas relevantes. Es el rastro que dejó ayer el temporal de frío polar que azota el noroeste de la península y que ha tenido un efecto muy marcado en el norte de Europa. Su presencia aún se sentirá mañana de semana, especialmente en el desplome del mercurio, que, según la Agencia estatal de Meteorología, llegaría hoy a los 6 grados bajo cero.
Ayer la mínima fue de -3,5, según los datos aportados desde el centro de control de la planta azucarera, en la travesía de la N-1. Frente a las complicaciones que se sucedieron en las carreteras del entorno, especialmente las alavesas, solo vías como la BU-730, que une Orón con La Rioja y la BU-733, entre la ciudad y esa comunidad, requirieron el uso de cadenas. Aunque desde anoche Tráfico recomendaba de forma específica circular con precaución por la N-1 a su paso por Miranda.
El protocolo de emergencia activado en las distintas entradas al término municipal se centró, fundamentalmente, en una labor preventiva. La misma que, durante toda la jornada -aunque con distintos picos de intensidad-, se desarrolló en el casco urbano. Los controles de limpieza y reparto de sal se extremaron en el acceso a los colegios y puentes. Pese a todo, algunos alumnos no pudieron asistir a clase. De acuerdo con datos facilitados por la Delegación Territorial de la Junta en Burgos, fueron 87 en toda la provincia de un total seis colegios e institutos de Miranda, Villasana de Mena, Villarcayo, Espinosa de los Monteros, Medina de Pomar y Belorado.
Otros puntos clave
Los equipos del Plan de Nevadas controlaron también los circuitos con mayor tránsito de vehículos como el que une El Lago con el Hospital Comarcal Santiago Apóstol, por el que transcurre, además, la línea principal del autobús urbano. A esas zonas se sumó también la atención continua del paso subterráneo de la calle Vitoria, que debido a sus pendientes marcadas de entrada y salida propicia el descontrol de los coches con nieve helada en la calzada. La subida a Callejonda y las entradas al polígono de Bayas, también figuraron en las rutas de los servicios de emergencia y limpieza.
De madrugada y durante prácticamente toda la mañana, el personal de las distintas áreas implicadas (Bomberos, Policía Local y empresa adjudicataria de la limpieza) se centraron en crear 'mantos' de sal. Por la noche una unidad de bomberos recorrió la ciudad para localizar puntos conflictivos mientras la UTE Miranda de Ebro se afanaba en eliminar la nieve de las aceras y otros puntos concretos de tránsito peatonal.
Porque la bajada térmica de hoy podría generar capas de hielo peligrosas. A última hora de la noche de ayer, el responsable de Seguridad Ciudadana, Joaquín Muñoz destacó la ausencia de incidentes. «El operativo se mantendrá y el número de personas implicadas dependerá del grado de complicación que nos encontremos con el tiempo». Aunque no hay previsión de nevada para hoy, «lo que más nos preocupa es el hielo, porque las temperaturas van a caer mucho más».