El atraco que una comerciante de Barakaldo aseguró haber sufrido el pasado martes al intentar acceder a la tienda plantea dudas en la investigación que ha abierto la Ertzaintza para esclarecer lo ocurrido. Fuentes cercanas al caso, que se saldó con el traslado a Cruces de la mujer para ser atendida de una herida de arma blanca en una pierna, revelaron ayer ciertos indicios que apuntan la existencia de «un problema que no parece relacionado con la delincuencia» y desvirtúan la credibilidad de su versión.
La tienda de moda infantil Ziccarola, situada en la calle Gipuzkoa, ya había presentado otras cuatro denuncias por delitos similares en 2011 y una más en 2010. En la última de ellas, hace tan sólo mes y medio, la mujer también aludió a una posible agresión, si bien ya entonces los agentes encargados del caso abrieron una 'diligencia de inverosimilitud'.
El pasado martes, la encargada del comercio, de 38 años, alertó a la Policía de que había sido víctima de un asaltante armado con un cuchillo de cocina. Poco antes de que llegaran los agentes, que recibieron el aviso sobre las nueve y media de la mañana, una comerciante de la zona encontraba a Itziar tumbada en el suelo sobre un charco de sangre y con el teléfono en la mano. Según informaron sus familiares a EL CORREO, había sido herida en una pierna. Sin embargo, parece que el cuchillo se halló escondido en el establecimiento y es propiedad de la víctima, advirtieron ayer las fuentes, preocupadas por la «alarma social» desatada en la localidad fabril.
Tranquilizar al sector
Según ha podido saber este periódico, el suceso podría estar rodeado de circunstancias similares a las que se acreditaron policialmente en otras denuncias formuladas desde el mismo local. En episodios anteriores ya se había informado a los juzgados de que no existían indicios de que los accesos a la tienda, al igual que la caja fuerte, hubieran sido forzados.
Y no es la única cuestión que ha despertado los recelos de los investigadores. En uno de los robos denunciados se culpó a dos personas con apariencia extranjera, si bien la revisión de las cámaras de seguridad que cubren las entradas y salidas a la calle Gipuzkoa no revelaron la presencia de nadie que se ajustara a la descripción. Siempre según las mismas fuentes, Itziar tampoco ha demostrado «demasiado interés en colaborar» con la Policía. Al parecer, todavía no habría interpuesto la correspondiente denuncia por el atraco.
El establecimiento comercial ya se encuentra en liquidación. Según explicó el padre de Itziar, Luis García, el cierre obedece a los constantes robos sufridos. «Después de esto, mi hija no vuelve a pisar la tienda», aseguraba el martes. Su esposo había enviado el pasado mes una carta al Ayuntamiento y a los medios de comunicación denunciando los «continuos atracos» a comercios en Barakaldo. La asociación local de comerciantes negó este hecho y aseguró que los robos habían disminuido. Ayer, la concejal de Seguridad Ciudadana se acercó a la zona para tranquilizar al sector.