«Ambición, toda, pero de realismo la misma dosis que de ambición». Bajo esa máxima el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, anunció ayer «profundas» reformas de la legislación ambiental, especialmente en tres grandes áreas: agua, costas y calidad del aire.
Arias Cañete avanzó una reforma «profunda, rigurosa y seria» de la Ley de Costas de 1988, argumentando que «su aplicación errática en los últimos ocho años ha generado controversia, inquietud e inseguridad jurídica» a los ciudadanos, y «hasta el Parlamento Europeo ha pedido una revisión».
El ministro dio algunas pistas de por dónde irá esa modificación: hará compatible la protección del litoral con las actividades económicas, y se recuperarán terrenos degradados para esas actividades, «mediante la desafección de espacios del dominio público que ya no requieran protección por haber perdido sus valores naturales».
Ante las críticas suscitadas por este punto en los partidos de la oposición, aclaró que su objetivo es buscar seguridad jurídica, y recordó que casos como el del hotel Algarrobico, en Cabo de Gata, salieron adelante con un gobierno municipal y regional del PSOE. «Yo Algarrobicos no sé hacer, ni los pienso hacer. Aquí alguien me podría enseñar. Yo voy a dedicarme a poner en valor nuestras costas y playas. En el litoral español hay ejemplos nefastos y magníficos, y yo prefiero copiar los magníficos», añadió.
Además, prometió una batería de medidas para conservar el medio marino y los humedales costeros, impulsar una red de Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPAS) marinas, y sensibilizar a los ciudadanos para que contribuyan a la protección del litoral.
Crítica a las desaladoras
El ministro anunció que prepara un nuevo Plan Hidrológico Nacional más «solidario», abogó por los trasvases «para aprovechar aguas excedentarias», y criticó «la herencia recibida» del Gobierno socialista en materia de agua, y, en concreto, «las grandes inversiones realizadas» en desaladoras, «cuya producción está por debajo de lo esperado».
Respecto al cambio climático, subrayó que su reto será reducir las emisiones procedentes de sectores como el transporte, potenciar los bosques como sumideros de carbono, apoyar planes de movilidad sostenible e involucrar al sector privado en actividades de reforestación.
Ante la pregunta de la portavoz socialista en la comisión, Leire Pajín, sobre si España va a seguir apoyando una reducción de emisiones del 30 % para 2020 en la Unión Europea, Arias Cañete respondió que «no vamos a asumir compromisos que no pueda cumplir nuestro país. Yo no puedo asumir un 30% si no cumplo ni el 15% de Kioto, si estoy comprando derechos de emisión por un tubo», espetó. «Ser líderes mundiales en cambio climático no es hacer declaraciones voluntaristas que no sirven de nada, sino cumplir los objetivos de Kioto. Y este Gobierno se va a dedicar a eso».