La junta de gobierno renuncia a la revisión de los contratos suscritos con diversas empresas privadas para la prestación de una decena de servicios públicos mediante la denuncia de todos y cada uno de ellos. Al menos «por el momento», pudo saber este medio de fuentes de la Administración local tras el encuentro mantenido ayer, como cada mañana de miércoles, por los integrantes del órgano ejecutivo de la Corporación jarrera.
La decisión, vinieron a explicar, responde a tres elementos de carácter circunstancial que aconsejan mantener las cosas tal y como están, hoy por hoy.
El primero se aplica a la mayor parte de las concesiones en plazo, todas ellas de 'menor cuantía, y constata que la renegociación de las condiciones del pliego actual podría conllevar a la apertura de un nuevo concurso y generar, en consecuencia, serios problemas de gestión sin que la reducción de costes resultase demasiado sustancial.
Puede, incluso, que deteriorando las condiciones del servicio. Es lo que sucedió con el contrato suscrito con Seralia, firma encargada de la limpieza de edificios públicos. Se denunció, se licitó una nueva concesión, quedó desierta y al final fue necesario reducir la cuota de trabajo en un diez por ciento para no elevar el coste del servicio y lograr que una empresa presentase plica por fin.
Segundo. En el caso de las instalaciones deportivas, y muy especialmente al mantenimiento y gestión de las piscinas climatizadas, aunque concluye en mayo y se prorrogaría, de año en año durante otro trienio más, ya no existe opción alguna de renegociar con Valoriza que asegura arrastrar pérdidas en este caso. El plazo para la denuncia del contrato, que habría otorgado capacidad para revisar costes reduciendo horas de funcionamiento de manera que se mitigase el déficit de 350.000 euros que arrastra anualmente el Ayuntamiento, ya ha expirado.
Tercero y último. No sucede lo mismo con otras dos concesiones de enorme peso específico como el mantenimiento del alumbrado público y el transporte urbano de pasajeros. La cúpula municipal está decidida a lograr una reducción en ambos casos, en el del autobús disminuyendo las horas de servicio mediante la 'parada' en aquellas franjas con menor demanda.
Pero el Consistorio dispone de margen suficiente como para esperar a hacerlo, estudiando uno y otro con mayor detenimiento, antes de que concluya el año ya que cualquier posibilidad de ahorro en uno y otro contrato sólo podría aplicar a las cuentas del próximo ejercicio económico. Los contratos finalizan a fin de año o a principios de 2013.