Más de 350.000 asalariados vascos se quedaron el pasado año sin renovar sus condiciones laborales, lo que se tradujo en muchas ocasiones en la congelación de sus ingresos; y solo 170.000, menos del 30%, los mejoraron por encima de la inflación. El balance anual sobre negociación colectiva publicado ayer por el Consejo de Relaciones Laborales de Euskadi (CRL) desvela que únicamente 241.000 personas consiguieron la actualización de su pacto laboral, lo que les permitió beneficiarse de una subida media del 2,78%; es decir, cuatro décimas por encima de la inflación, una circunstancia destacable en un año de crisis como el pasado.
Sin embargo, esa mejora solo afectó a los pactos negociados en el territorio de Euskadi, que lograron una subida del 3,1% (170.000 trabajadores), frente a los de ámbito estatal con vigencia en la comunidad autónoma, que se quedaron en el 2,1%. Ello representa pérdida de capacidad de compra para cerca de 72.000 asalariados pese a la renovación del convenio. Un retroceso que fue más acentuado aún en el conjunto de España, donde el alza media fue de solo el 1,86%.
Dado el masivo bloqueo de los convenios durante 2011, la negociación colectiva afronta en 2012 una ingente tarea, ya que no solo tendrá que renovar las condiciones de trabajo de los 352.000 personas que no lo lograron el pasado -muchos llevan varios años en la misma situación-, sino que se han de sumar los acuerdos que cumplieron su vigencia en diciembre, como el del metal de Bizkaia, que por sí solo aporta más de 50.000 trabajadores. La situación afecta a decenas de miles de empresas, en su mayor parte pequeñas, que tienen en los convenios provinciales el marco regulador de las relaciones laborales.
El sector que peor lo pasó en 2011, según los datos del CRL, fue el de personal funcionario y estatutario al servicio de las administraciones públicas. Se trata de algo más de 70.000 trabajadores, según el organismo, que tuvieron una reducción media del 2%. Esta rebaja es consecuencia tanto de la congelación decretada para el ejercicio como de la rebaja del 5% de salario aplicada a partir de junio de 2010, que en términos anuales no logró todo su alcance hasta 2011.