La patronal Confebask y los sindicatos CC OO, LAB y UGT se han dado una semana de plazo para tomar una decisión sobre el acuerdo interprofesional de negociación colectiva que han debatido durante más de un mes y cuya última cita tendrá lugar el próximo miércoles. Ayer no lograron superar los últimos obstáculos de un proceso que hasta ahora había ido por buen camino y que, de finalizar en acuerdo, permitiría conservar la estructura actual de negociación colectiva. El sindicato ELA ha rechazado participar en estas conversaciones.
Al margen de las novedades que pueda aportar la reforma laboral que el Gobierno de Mariano Rajoy ha anunciado para la próxima semana, la falta de un pacto dejaría sin base legal la capacidad de los convenios provinciales (más de 120 en la comunidad autónoma) de regular las condiciones de trabajo. Según los últimos datos del CRL, estos pactos afectan directamente a unos 310.000 trabajadores y miles de empresas, y en su gran mayoría están sin renovar desde hace más de un año.
El desacuerdo se ha producido en los tres capítulos de la negociación: estructura de los convenios, resolución de conflictos y prevalencia entre sector y empresa. Un acuerdo de mínimos también parece inviable, ya que las partes quieren ir más allá y dejar resueltos capítulos como el recurso al arbitraje, las condiciones para el descuelgue salarial de las empresas o las garantías para nuevos ámbitos de negociación.
El meollo de la cuestión, señaló Jon Bilbao, responsable de relaciones laborales de Confebask, está en que no se han solucionado las diferencias sobre el «margen que tienen las empresas» para tomar decisiones que faciliten su «adaptación» a la coyuntura económica.
Responsable, un sindicato
El dirigente empresarial atribuyó la responsabilidad del desacuerdo a que «algún sindicato» no ha querido cambiar sus posiciones para posibilitar un acuerdo. Desde UGT, Maribel Ballesteros hacía hincapié en que el problema ha estado en las contrapartidas que cada parte pide a la otra para aceptar sus posiciones, mientras que Javier López Irisarri, de CC OO de Euskadi, advertía de que «el precio del acuerdo es muy elevado», y precisaba que en este proceso no hay que perder la referencia del desbloqueo de la negociación de los convenios que posibilitaría un pacto.
De manera paralela a la negociación ha surgido una nueva polémica sindical en Euskadi, después de que la central ELA haya anunciado para hoy en Madrid una concentración de delegados y trabajadores del sector de la limpieza de Gipuzkoa y Bizkaia, en defensa de su «derecho a negociar» y en contra del pacto de ámbito estatal que se está elaborando.
Ante esta movilización, CC OO de Euskadi arremetió contra la central nacionalista y calificó su convocatoria de «patetismo sindical». Le acusa al respecto de haber renunciado a participar en la negociación de un acuerdo en Euskadi «para mantener los convenios provinciales», mientras «lleva a Madrid» a sus delegados «para protestar contra el convenio estatal».
Aseguró que, con su posición, ELA vuelve a «abandonar a los trabajadores vascos a su suerte» y la culpó del bloqueo de los pactos provinciales de Bizkaia y Gipuzkoa desde 2009.