«La podían mantener». Ese era uno de los comentarios que más se escuchaban el martes por la noche en Anduva con motivo de la ida de la semifinal de Copa que disputaban el Mirandés y el Athletic. La marea rojilla hacía referencia a la nueva tribuna que para la ocasión se levantó en el Fondo Norte, una grada que cautivó a la afición. «Parece otro estadio», se comentaba.
La opinión era unánime. El aspecto que ofrecía el Municipal y el servicio que hace -lo que tampoco conviene olvidar- conllevó que los seguidores rojillos transmitieran en muchos casos a los directivos la conveniencia de mantenerla al menos hasta que acaba la temporada con la posible disputa del 'play off' de ascenso, un hecho que no se puede descartar, ni mucho menos, dada la trayectoria que mantiene el equipo en el campeonato.
Pero claro, ahora hay que afrontar un reto como es el económico porque aunque la inyección en las últimas eliminatorias haya sido significativa tampoco hay que pasar por alto los gastos que origina esta participación. Por tal motivo, operarios procedieron ayer a retirar la parte superior de la tribuna, como así se había confirmado días atrás, pero sólo esa zona ante la posibilidad de que se pueda mantener la inferior.
Para lograrlo, en la entidad deportiva se intenta recabar colaboraciones de las administraciones. De momento, no se procederá a retirar la fase que resta porque en el club se trabaja con la idea de recibir algún tipo de subvención.
La mejor entrada en Anduva
Y es que esa tribuna -con una capacidad global para 1.700 personas según se notificó hace días desde el propio órgano deportivo que rige los destinos del club de la calle La Estación- aunque no se llenó en el encuentro ante el conjunto rojiblanco, aglutinó a más de un millar de espectadores, lo que permitió ampliar la capacidad de Anduva, siempre un dato significativo y más que lo será en los choques que vendrán en un futuro inmediato si se tiene en cuenta la actual posición del Mirandés en la clasificación.
Los 7.000 espectadores que se dieron cita en el Municipal constituye la mejor asistencia de público en el recinto mirandesista a lo largo de su historia que se cuenta a lo largo de sus 62 años de vida; todo positivo tanto por el apoyo que se brinda al equipo como por el hecho de acoger a un mayor número de aficionados.
Hinchada visitante
Este pasado martes, se concentró a la mayoría de la hinchada rojiblanca que se desplazó hasta Miranda desde diferentes puntos de la geografía, ocupó el lado más próximo a la grada de General y también algunos asientos del módulo anexo, en este caso compartida la tribuna por aficionados rojillos.
Lo importante, además, es que todo transcurrió con normalidad en una auténtica fiesta del fútbol, sin ningún tipo de incidencia, el 'hermanamiento' entre las dos hinchadas fue la nota dominante en el típico partido copero que se vivió sobre el césped entre dos equipos cuyas ciudades a las que representan apenas distan 80 kilómetros de distancia.
La fiesta continuará dentro de cinco días esta vez en Bilbao.