Algunos traficantes aguzan su ingenio para intentar despistar a la Policía. G.A.E., de 34 años, que se encontraba en libertad provisional -fue detenido también por tráfico de drogas hace unos meses-, por ejemplo, servía la droga a domicilio y la ocultaba en servilletas de papel con este objetivo, según indicó ayer la Policía Municipal en una nota de prensa.
El presunto camello fue detenido el pasado miércoles en el barrio de Deusto, donde actuaba, acusado de un delito contra la salud pública. La Unidad de Drogas de la guardia urbana recibió quejas de los vecinos por la actividad de este individuo. Los policías comprobaron entonces que, tras cerrar los contactos con los clientes por teléfono, se desplazaba hasta el lugar indicado.
Una vez allí, acudía al local -generalmente, bares- en el que había concertado la cita y se encontraba con el comprador. El traficante se metía en los baños y ocultaba la bolsa con cocaína dentro de una servilleta de papel «para disimular la transacción», precisa la Policía local. De esta forma, ante las miradas indiscretas, sólo le estaba entregando a la otra persona un trozo de papel.
Para evitar ser descubierto con mucha cantidad de droga encima, cuando se le acababa volvía al punto donde había estacionado el vehículo, en las cercanías, y cogía más mercancía de la guantera, donde la tenía escondida, para continuar con la distribución.
En un doble fondo
En el transcurso de la operación, los agentes registraron el domicilio del detenido y encontraron 100 gramos de cocaína ocultos en un doble fondo de un bote de un producto de limpieza. También localizaron allí básculas digitales para pesar la sustancia y dinero, producto de la venta ilegal.
Se da la circunstancia de que G.A.E. ya fue detenido en mayo del año pasado por la Policía Municipal en el transcurso de una operación, en la que cayó otro traficante, destinada a desmantelar el menudeo de cocaína en locales de ambiente del centro de Bilbao.