El número de sociedades laborales constituidas en el País Vasco descendió al cierre del pasado año hasta las 771, lo que supone 44 menos que las 815 con las que se inició el ejercicio (un 5,4% menos). Igualmente, se produjo una caída del empleo de 927 personas, con lo que acabaron 2011 con un total de 8.138 trabajadores, un 10,2% por debajo de los 9.065 de principios de año.
Estas cifras fueron dadas a conocer ayer por la Asociación de Sociedades Laborales de Euskadi (ASLE), que agrupa a 295 de estas compañías vascas en las que los propios trabajadores ostentan la mayor parte de la propiedad de la empresa. Entre las agrupadas en esta organización, se produjeron 37 bajas y un descenso de 590 empleos, si bien tres de esas bajas lo fueron por su conversión en sociedades anónimas o limitadas. El resto se debieron a cierres.
Por contra, en la parte positiva se registraron 24 nuevas altas, de las que la mitad fueron sociedades de nueva creación, cinco se generaron por reconversiones y las siete restantes se debieron a la incorporación de nuevos socios. Con ello, ASLE cerró el año con 13 asociadas menos en 2011 y 6.520 trabajadores, un 8% menos que en 2010.
A pesar de todo, el presidente de esta organización, Carlos Pujana, se mostró satisfecho porque «los cierres han sido menos de los previstos, lo que habla muy bien de la capacidad de respuesta de las sociedades laborales en esta coyuntura de crisis».
Pujana también detalló que el pasado ejercicio el conjunto de sus asociadas facturó 548 millones de euros, un 11,2% menos que en 2010, y que el 17% de sus empresas (50 compañías) habían logrado beneficios. En el lado contrario, el 8% (25 empresas) cerraron el año con pérdidas importantes; el 20% (60 empresas) registraron pérdidas leves; y el 55% restante (165) mantuvieron el equilibrio financiero.
Respecto a 2012, Pujana señaló que «en un año complejo y difícil quizá la estrategia de resistir y ocupar el espacio que dejan otros no sea suficiente». Por ello, abogó por trabajar en tres ejes fundamentales para lograr la supervivencia a largo plazo: «innovación en productos y procesos, internacionalización e intercooperación entre sectores».
Tercer congreso
En este año ASLE también conmemora su 30 aniversario, motivo por el que celebrará su tercer congreso (tiene lugar uno cada diez años) con objeto de, según manifestó su gerente, Josetxo Hernández, «definir una figura que permita a estas empresas tener mayor atractivo para los emprendedores y contar con el apoyo de la Administración vía legislación para dotarlas de mayor solidez en el tiempo».
Así, entre los ámbitos de análisis de este congreso que se celebrará en dos fases (10 de febrero y 15 de marzo) figuran la diferenciación entre la propiedad y la gestión, las relaciones laborales y organización del trabajo, la dicotomía socios-no socios, y el reforzamiento del papel de las sociedades laborales y sus relaciones con las organizaciones patronales y sindicales.