La patronal Confebask y los sindicatos CC OO, LAB y UGT intentarán hoy salvar los últimos escollos en la negociación del acuerdo interprofesional sobre negociación colectiva en Euskadi, con el que pretenden proteger la estructura y las competencias actuales, después de que la reforma laboral del pasado verano otorgara a las empresas y a los convenios sectoriales estatales la prevalencia sobre las principales materias de los convenios. La nueva situación solo puede ser neutralizada por un pacto como el que ahora están intentando lograr.
Con estas conversaciones intentan preservar el papel fundamental de los convenios sectoriales provinciales en la comunidad autónoma vasca -123 en total-, que perderían su capacidad de regulación de las condiciones laborales si un acuerdo entre empresarios y centrales no rescata sus competencias del ámbito donde las situó la última reforma del Gobierno de Rodríguez Zapatero.
Fuentes próximas a la negociación consideran que el proceso está aún «verde», pero no descartan un allanamiento de los obstáculos que deje las cosas listas para un principio de acuerdo. Tras cinco reuniones, las conversaciones llevan «un ritmo razonable», añadieron, pero lo más probable que es que continúen los próximos días, porque ya hay «elementos suficientes de acuerdo» para seguir y porque los participantes han constatado la voluntad de LAB de llegar el final de las mismas.
Tres capítulos
Son tres los apartados en que se ha dividido el proceso: la estructura de la negociación colectiva, la resolución de conflictos y las materias que deben prevalecer en los convenios sectoriales y de empresa.
Aunque hasta la fecha no cabe hablar de obstáculos insalvables, señalan las citadas fuentes, existen diferencias, por ejemplo, en si debe ser el arbitraje la última salida para una negociación bloqueada y cuáles deberían ser las contrapartidas de cada parte para apoyar esta solución. No obstante, el arbitraje obligatorio, en principio, no gusta a los sindicatos.
Otra discrepancia se encuentra en permitir o no a las empresas reducir el salario por debajo de los convenios sectoriales, que la reforma laboral citada consagra, pero que puede ser neutralizada por el pacto interprofesional.
Así mismo, la posible apertura en el futuro de nuevos ámbitos de negociación colectiva ha provocado diferencias, ya que la patronal quiere que no sea objeto de conflicto, mientras que las centrales se resisten a renunciar a su capacidad de presión.
Por otro lado, el sindicato ELA, que ha rechazado participar en las conversaciones, concentrará a sus representantes del sector de la limpieza de Vizcaya y Guipúzcoa mañana en Madrid en defensa de los convenios provinciales. Su protesta coincidirá con una reunión de la comisión negociadora del primer convenio estatal de la limpieza. En su opinión, el ámbito estatal persigue «vaciar de contenido» la negociación colectiva territorial, así como degradar las condiciones laborales del sector.