Mientras Diocesanas y Jesús Obrero ultiman los detalles de una alianza que alumbrará la mayor entidad educativa de Álava, sus futuros alumnos de ESO ya han empezado a rellenar los impresos de matriculación de cara al próximo año académico. Y lo hacen, desde el lunes, como siempre. Es decir, inscribiéndose en el centro donde cursarán la etapa Secundaria: Jesús Obrero, Arriaga o Nieves Cano. Una decisión que será totalmente respetada, igual que el modelo lingüístico escogido (A, B o D) y la opción del aprendizaje de asignaturas en inglés, recalcan desde las dos entidades educativas más emblemáticas de la provincia, que en diciembre dieron el primer paso para sumar fuerzas y poner en marcha un proyecto común.
Una vez concluida la ESO, los estudiantes de este macrocentro de orientación cristiana podrán escoger también dónde cursar Bachillerato o ciclos formativos -medios y superiores- entre las cinco ubicaciones que suman Diocesanas y Jesús Obrero, «con las mismas oportunidades vengan del edificio que vengan». A lo largo de sus setenta años de trayectoria, se han dotado de amplias infraestructuras en Nieves Cano, Molinuevo, Arriaga, Mendizorroza y la calle Francia.
Pero los primeros frutos de la unión de estos dos centros concertados podrán ya saborearlos sus alumnos en septiembre. Diocesanas y Jesús Obrero lanzarán a comienzo de curso una oferta conjunta de actividades extraescolares y servicios. Por ejemplo, los equipos deportivos, las clases de refuerzo, las actividades culturales, el club de tiempo libre, la mediateca, el comedor o los campamentos de verano de uno u otro colegio estarán a disposición de todos los estudiantes.
«Además, al unir fuerzas, proyectos que no se han llegado a poner en marcha anteriormente por no cubrirse el cupo de inscripciones podrán salir adelante, con lo que crecerán aún más las oportunidades para nuestros alumnos», especifican.
Equipo directivo
La fusión de ambos centros convertirá a la nueva institución educativa en una empresa con 450 empleados, entre personal docente y administrativo, y cerca de 7.000 alumnos. De ahí, la necesidad de avanzar en la elección de algunas de las piezas claves del engranaje directivo. Así, hasta el momento se barajan ya nombres concretos para algunas 'carteras'. La responsabilidad de la ESO y Bachillerato del macrocentro recaerá en Marisa Ibáñez, que ocupa ese cargo en Jesús Obrero. Xabier López (Diocesanas) ha sido elegido para dirigir la Formación Profesional, mientras que de la Gestión Económica y Financiera se encargará Idoia Ruiz de Gordoa (Diocesanas). El actual director de Jesús Obrero, Jorge Urrutia, asumirá la Gestión de Personas y su homólogo en el otro centro, Álvaro Chordi, la Identidad y Misión.
Pese a la magnitud de este proyecto, los patronatos de Jesús Obrero -perteneciente a la compañía de Jesús- y Diocesanas -del Obispado de Vitoria- tienen bien presente en cada uno de los pasos que dan de cara a su integración que «lo importante es potenciar el desarrollo pleno de las personas». Asumen, así, el reto de potenciar la singularidad de cada uno de sus escolares. «Eso se traduce en una tutoría individual y personalizada con cada uno de nuestros alumnos, un servicio de orientación y seguimiento personal, así como la cercanía de todos los educadores con los estudiantes y sus familias».