La Agencia Vasca del Agua (URA) ha cambiado de planes. La falta de presupuesto impide desarrollar el plan de encauzamiento del Ibaizabal a su paso por Iurreta, que ya en 2007 contemplaba el derribo de un centenar de viviendas construidas en la década de los cincuenta por asentarse en zona inundable, así como en Abadiño, donde se condiciona la aprobación de sus Normas Subsidiarias y, por ende, el desarrollo urbanístico e industrial de la localidad. La Dirección de Aguas del Departamento de Medio Ambiente impulsará «una nueva perspectiva para la gestión del riesgo de inundación» que irá concretando durante los próximos tres años.
Debido a las nuevas disposiciones acordadas desde la Unión Europea, URA ha aprobado la denominada Evaluación Preliminar del Riesgo de Inundación (EPRI). «Esto implica una nueva perspectiva para la gestión del riesgo de inundación, donde una vez tengamos delimitadas las zonas de riesgo y sus potenciales consecuencias, se procederá a elaborar unos planes de gestión antes de diciembre de 2015», explican desde la Agencia del Agua.
Esto dejaría obsoleto el plan de encauzamiento del Ibaizabal a su paso por Abadiño. Las mismas fuentes reconocen que con el EPRI buscan integrar todas las herramientas posibles para gestionar mejor el riesgo de una inundación en la anteiglesia, «evitando circunscribirnos a una sola».
«Antes parecía que estaban dormidos y ahora ellos mismos están buscando cómo desbloquear las Normas Subsidiarias y poder actuar en los polígonos y el desarrollo residencial del pueblo. Creo que en poco tiempo podremos llegar a una solución», indica el alcalde de Abadiño, José Luis Navarro, que hace dos años culpó a URA de bloquear el desarrollo residencial e industrial de la anteiglesia.
En los nuevos planes de gestión de riesgo de inundaciones que está elaborando URA también se incluyen medidas de prevención de nuevos desarrollos urbanos expuestos a riesgos con medidas estructurales, como el antiguo plan de encauzamiento, y medidas de protección civil.