La Tómbola Solidaria de Ermua recaudó en su última edición 9.950 euros y gran parte de este dinero se destinará a proyectos humanitarios gestionados por ermuarras que se encuentran en diferentes países del extranjero. Esta misma semana se han entregado los cheques a los familiares de los que gestionan estos proyectos, para que se inviertan en las iniciativas de ayuda humanitaria.
En esta ocasión la ayuda se ha repartido entre seis proyectos gestionados por los ermuarras Iñaki Peña y Germán Saenz de Zaitegi (ambos en Perú), Hortensia Perosanz (Senegal), Mireia Suarez (Colombia) y Garbiñe Esturo y Niko Urreta (Chile).
La ubicación del local que cedieron (la tienda de 'Horacio moda') para la iniciativa, en la calle Torrekua, ha permitido además que su trabajo concluyera antes de nunca. El 2 de enero cerraron la tienda con todos los boletos vendidos, mientras que en anteriores ediciones la tómbola se clausuró en torno al día de Reyes. «Sin duda es porque el local estaba muy bien situado. La gente pasaba por allí y se animaba e incluso las personas que estaban tomando algo fuera del bar entraban para comprar algún boleto y algunos se retaban para ver quien conseguía un premio antes», explicaban las voluntarias rememorando esta temporada. Por este motivo, las precursoras de esta iniciativa agradecen la cesión del local a los hermanos Horacio y también a los comerciantes «que siempre colaboran con género para la tómbola» y a todas las personas que han participado comprando boletos.
El sorteo final entre los boletos no premiados permitió entregar el traje de casera a Victor Orbe, el microondas a Gotzone Olaberri, los altavoces a Julen Castro y la mantelería pintada a mano espera aún a su afortunado: Alejandro.
Voluntarias
Esta iniciativa es posible gracias a un grupo de trece mujeres voluntarias ermuarras, que elaboran durante todo el año los productos que posteriormente se sortean. Ellas se encargan también de buscar y recogen otros productos por los comercios ermuarras. De lo recaudado únicamente han guardado algo de dinero para la materia prima, que servirá para la elaboración de los productos de la tómbola del año que viene. El dinero se recogió con la venta de los 9.950 boletos (a un euro cada uno) preparados para esta campaña.
Los familiares y amigos de la religiosa Hortensia Perosanz le entregarán el dinero personalmente, ya que una sobrina viajará en breve a Senegal. Este dinero se destinará a comprar todos los elementos posibles para crear pozos de agua. «Allí el agua es lo más importante, pero también se comprará todo lo que sea necesario para gestionar los huertos y permitirles ser autosuficientes», explicaba la hermana de la religiosa al recoger el cheque.
Iñaki Peña y Germán Saenz de Zaitegi compartirán proyectos en Perú. Por un lado, colaborarán con un comedor de las Hijas de la Caridad de la congregación de la Madre Teresa, que trabajan con ancianos terminales y niños que viven en la pobreza extrema y que tienen minusvalías muy graves y por ello en muchos casos son abandonados por sus familias. Ellos contribuyen llevando jabón, pastas y otros elementos necesarios. También se aportará para mejorar la casa de una mujer con problemas de ceguera, que vive en condiciones infrahumanas.
Garbiñe Esturo y Niko Urreta, que se encuentran en la actualidad en Chile, también recibirán su parte para seguir trabajando con las personas más necesitadas.
Por último, la religiosa Mireya Suarez colaborará con un colegio para niñas con necesidad de residencia en Colombia.