«Los de Bilbao nacemos donde queremos. Yo nací en León». Así se presentaba al país, el jueves por la noche, Verónica Crespo, la nueva concursante de 'Gran hermano 12+1' (Telecinco). Divorciada desde hace casi un año, es camarera en un café-teatro del centro de Bilbao. En el local algunos clientes ya la echaban ayer de menos. Pero si alguien notará la falta va a ser su compañera María. «Es muy simpática, muy sonriente. Nunca hemos tenido un problema con ella. Siempre está cuando la necesitas», comentaba sorprendida de verla en la televisión. «Es una chica muy normal. Nunca te imaginarías que entraría».
Pero entró. Y eso que los nervios la hicieron dudar poco antes de aparecer ante las cámaras. «No sé si quiero ir a la casa», le confesó a su hermana Paola. Aunque nadie lo diría al verla correr desesperada por conseguir su plaza en el concurso.
Es la edición '12+1', nombrada así para evitar el 13 que tanto repelús le da a la supersticiosa Mercedes Milá. Y para darle sentido al capricho de la presentadora, la productora ha decidido que cada semana entrará en el 'reality' un nuevo concursante, a la vez que se expulsará a otro.
Este jueves, la plaza que el eliminado dejaba libre se jugaba en una gincana al más puro estilo 'Pekín Express'. Tres reservas del concurso, entre los que estaba Verónica, tenían que llegar a la casa de Guadalix -a unos 40 kilómetros de los estudios de Fuencarral donde está el plató de Milá- sin utilizar dinero, ni coger un taxi. El que primero llegase, entraba. La camarera bilbaína había pasado un mal día con el estómago «fatal» de los nervios, pero sacó fuerzas para jugar. Suerte, además, que no peca de coqueta. Llegó a Telecinco sin tacones y pudo correr hasta encontrar un coche al que lanzarse y suplicar que la llevase hasta la casa. Otra de las posibles candidatas quedaba atrás con unos tacones de infarto.
No será sencillo para la hostelera vasca comenzar a convivir con doce personas que llevan siete días compartiendo techo. Pero, como recuerda su hermana Paola Crespo, aún ha entrado a tiempo porque «los grupos no están muy diferenciados». Además, tiene dos ases bajo la manga para ganarse el favor de sus compañeros. Es toda una cocinillas y le encanta guisar para los demás. Y tiene muy buena mano con los cócteles, con los que disfruta mezclando y experimentando.
Aunque no dan nombres, tanto su hermana como su colega en el café-teatro coinciden en que Verónica conectará mejor con los concursantes más «divertidos» y «tranquilos» de la casa.
Con la bilbaína se reunirá el próximo jueves el ganador de la subasta realizada en Ebay para vender una plaza en el 'reality' y que ha pagado 69.100 euros . Telecinco ha puesto en marcha otra iniciativa para encontrar al siguiente 'granhermano'. Será de una provincia nunca representada en el concurso: La Rioja, Cáceres, Jaén, Albacete, Segovia, Ávila, Soria, Burgos, Palencia, Girona o Huesca.