Una vez más bajan las aguas revueltas (o el vino) en el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada 'Rioja'. Las diferencias entre productores y bodegueros volvieron a hacerse evidentes en la aprobación del Presupuesto para 2012, que ya había sido 'tumbado' inicialmente por las organizaciones de agricultores.
De los 12,8 millones de euros propuestos inicialmente, ayer se dio luz verde a un presupuesto de 9.181.597,34 euros. Las partidas destinadas a gastos de estructura del Consejo (3,7 millones) y de control de contraetiquetado y vendimia (1,4) no dieron problemas, pero la promoción fue un año más la causante de la ruptura.
Hubo unanimidad con respecto a 4 millones correspondientes a la partida ordinaria y a lo comprometido el año pasado para promoción fuera de la Unión Europea (cofinanciada con fondos comunitarios) hasta el 31 de julio. Se quedan fuera, sin embargo, otros 3,6 millones de euros correspondientes a esas acciones en países terceros a partir de agosto (con lo que se perdería también la financiación de la UE si no hay acuerdo antes del 15 de marzo) y la promoción en países claves para 'Rioja', como el Reino Unido o Alemania.
UAGR, Asaja, UPA, UAGA, UAGN y EHNE advierten de que solo apoyarán el resto del presupuesto «cuando se pongan en marcha los instrumentos de transparencia del mercado y se recupere la rentabilidad de los viticultores», algo que no puede existir, según denuncian, con operaciones de compra de uva que no superan los 47 céntimos de euro.
«Las exportaciones van extraordinariamente bien y los precios a los viticultores, por cuarta campaña, son bajos», explicó José Antonio Torrecilla, de Asaja. «No estamos en contra de la promoción, pero si no se avanza en la consecución de los fines de la Interprofesional, no estamos dispuestos a poner más dinero para perderlo», añadió Eusebio Fernández, de UPA. Para José Luis Pisón, de UAGR, «el sector comercial tiene que meditar, porque el año pasado hubo un compromiso de admitir contratos tipo y aumentar el precio de la uva y no ha sido así».
Jesús Bauza, de UAGA, pidió «que se estabilice el nivel de precios». Y Pedro Luis Cadarso, de UAGN, criticó que «esto está como todos los años. Hablamos y luego no cumplimos nada. Nosotros estamos poniendo dinero, las uvas cada vez valen menos y nos amagan diciendo que si no hay dinero para promoción no podrán vender vino y pagar la uva. Si no lo pagan, no podremos producir».
El Grupo Rioja, principal comercializador, también denunció el «daño gravísimo» que supone la menor inversión en promoción, que «echa a perder millones de euros invertidos en los últimos años».
Menos credibilidad
El presidente del Consejo Regulador, Víctor Pascual, agradeció a todas las organizaciones del sector «la responsabilidad de aprobar un presupuesto que no gustaba a nadie». Eso sí, alertó de que, al cortar el dinero en promoción, «lo más probable es que perdamos credibilidad en el mercado».
«La mayoría de asociaciones piensa que las consecuencias no son deseables y que la filosofía de esta denominación se trunca» con la decisión de los productores, afirmó Pascual, que apeló a seguir negociando. La reunión del próximo viernes de la Interprofesional servirá para pulsar los ánimos.