La tienda Blue Rise, ubicada en el 'outlet' de Megapark, en Barakaldo, parecía ayer el escenario de un crimen. Cinco maniquíes semidesnudos yacían postrados a la entrada del comercio. Brazos y piernas se agolpaban por el suelo junto a baldas vacías. Cajas apiladas formaban una gigantesca montaña en mitad del local, precintado y oculto a ojos de los curiosos por trozos de tela negra colocadas sobre sus vidrieras. Así fue como dejaron el negocio los propios responsables de la empresa portuguesa que, según las trabajadoras, este fin de semana trataron de desmantelar las cinco sucursales que tenían en España. Ocurrió en la madrugada del sábado y desde entonces nadie se ha puesto en contacto con ellas para aclararles lo ocurrido. Por eso hoy mismo emprenderán acciones legales.
«Para mí que esto era una evasión de bienes», reconoce la encargada de la tienda en Barakaldo, Arantza Gamboa. Ayer permanecía con sus compañeras dentro del local, aunque por recomendación del centro comercial mantenían las persianas bajadas. La escaparatista y el responsable de Recursos Humanos que se presentaron en la tienda con dos camiones para realizar el cambio de género no lograron llevarse ninguna prenda. Ni siquiera el wifi o el hilo musical que ya tenían empaquetado en cajas. La seguridad de Park Avenue se aseguró de que así fuera tras comprobar que carecían de autorización.
El sábado la discusión entre las trabajadoras, los responsables de Blue Rise y la seguridad del centro se prolongó hasta las cinco de la mañana. «Como no pudieron sacar los camiones se fueron a dormir a un hotel y el domingo los descargaron», relatan las empleadas. También dejaron las cajas con las que pensaban realizar el cambio de temporada. «Las trajeron para despistar. Algunas tenían hasta basura», recordaron.
Las ocho trabajadoras -una está de baja y otra fue contratada para Navidad- aún no han cobrado el mes de diciembre. Hoy mismo pondrán el asunto en manos de sindicatos y abogados laboralistas para lograr la extinción de su empleo. «Para estar como estamos es lo mejor», defienden. Después pedirán que se les pague lo que se les debe y se les reconozca su categoría laboral.