El comité interinstitucional de Donostia 2016 -formado por el Gobierno vasco, la Diputación guipuzcoana y el Ayuntamiento- acordó ayer 'congelar' cualquier nueva incorporación al equipo de la Capital Cultural Europea, en una decisión que aplaza la decisión definitiva sobre el nombramiento del bertsolari Jon Maia como asesor. La propuesta del gobierno municipal de Bildu de contratar a Maia para la difusión del proyecto en el territorio guipuzcoano ha amenazado en los últimos días el consenso en torno a la iniciativa, ya que los partidos de la oposición se oponían a su designación. Además, el comité invitó al Ministerio de Cultura a participar en las reuniones del grupo interinstitucional para concretar su implicación en la capitalidad cultural y aceptó crear una fundación que la gestione.
La reunión de ayer, que se prolongó durante más de cinco horas, llegaba en un clima de marejada a causa de la polémica desatada en torno al nombramiento de Maia. Sin embargo, las tres instituciones implicadas recuperaron el consenso al aplazar cualquier decisión en torno a nuevos nombramientos y a la estructura definitiva del proyecto a un futuro que podría situarse en el mes de mayo, cuando Donostia sea proclamada oficialmente Capital Cultural Europea 2016.
En un comunicado conjunto emitido al término del encuentro, el comité interinstitucional anunciaba anoche su decisión de «posponer por ahora la decisión sobre las nuevas incorporaciones para, durante este periodo, trabajar en la estructura definitiva del proyecto y poder llegar a la mejor manera de abordar los objetivos compartidos, tanto de posicionamiento y articulado territorial como de fortalecimiento de las complicidades generadas y de la suma de nuevas».
En este sentido, Gobierno vasco, Diputación y Ayuntamiento lamentaban «el daño que se haya podido ocasionar a terceras personas -en referencia a Maia- por un tipo de debate que no se ha dado ni se dará en este Comité». El comunicado solicitaba, además, «que se trate a todas las personas con el debido respeto», a la vez que consideraba «que los debates no deben ser nominales sino conceptuales».
En cuanto a su estructura organizativa y a pesar de que se habían barajado varias posibilidades, Donostia 2016 adoptará finalmente un formato de fundación, puesto que «debido a sus ventajas jurídicas y de gestión es la estructura administrativa que mejor se adapta a este tipo de proyecto, flexible, complejo y limitado en el tiempo».
Por encima de la política
Los tres socios se felicitaron por el consenso alcanzado, ya que despeja las dudas que en los últimos tiempos amenazaban con romper la unidad política en torno al proyecto de Capitalidad. «Este dato es ya, por sí solo, un motivo de satisfacción y muestra que, por encima de las diferencias políticas, las tres instituciones seguimos compartiendo el núcleo fundamental del proyecto, que no es otro que promover la cultura de la convivencia», señalaba el comunicado conjunto, que concluía destacando que «en este momento histórico tan particular, no sólo sobre el papel, sino también en la práctica estamos haciendo que este proyecto sea por sí mismo un gran homenaje a la convivencia».
Por otra parte, la Oficina de Donostia 2016 presentará mañana la tercera edición del Festival Rompeolas, la primera desde que se consiguió la designación, que se celebrará del 11 al 13 de mayo.