Miguel González de Legarra y Julio Revuelta dieron ayer el «paso definitivo e irreversible» para la integración de Partido Riojano y Ciudadanos de Logroño en una única formación en el congreso regional que se celebrará el próximo 24 de marzo. Los presidentes de los dos partidos estamparon su firma en un protocolo de integración que tiene como objetivo convertir a la nueva fuerza política en una «alternativa autonomista», en palabras del exalcalde de Logroño.
Su aspiración es convertirse en la tercera fuerza de la comunidad para acabar «con la auténtica enfermedad» que tiene la región, que es, según Legarra «la mayoría absoluta» del Partido Popular y «la debilidad de la oposición» socialista. El nuevo partido quiere ir más allá «de las sucursales de los partidos nacionales» y centrarse en «la idea fundamental de que lo primero son las personas», para las que deben darse «soluciones más humanas, más pegadas a la realidad», añadió el regionalista. También resaltó que épocas de crisis como la actual plantean «una extraordinaria oportunidad para las ideas territoriales».
El planteamiento autonomista al que se refirieron en más de una ocasión los portavoces de los dos partidos que ahora se fusionan, y que cuentan con unos 1.200 afiliados el PR y unos 125 Ciudadanos- no es el único punto de unión entre ambos. «Nace una alternativa que será decisiva en la política local y autonómica», añadió Revuelta. Y es fruto de dos entidades «coincidentes en lo esencial y complementarios en la forma de hacer política».
Coincidentes en cuando «a su ideología autonomista, localista, pegada a las personas, cercana» y complementarios porque Ciudadanos nació hace menos de un año con la intención de extenderse al resto de La Rioja y su estructura está formada por «gente de la calle, que no tiene una amplia trayectoria política detrás sino que tiene por delante un enorme futuro».
Y al futuro habrá que esperar, como ya advirtió Legarra el pasado sábado, para saber cuál será el nombre de este partido surgido «del esfuerzo y la generosidad» que han mostrado ambas formaciones en la negociación que ha dado origen a la nueva etapa que ahora comienza. Una nueva etapa en la que Revuelta adquirirá más protagonismo «porque creo que cuando uno toma un compromiso, debe llegar hasta el final», reconoció el exalcalde defendiendo un proyecto «importante que impulsamos y por el que estamos dando la cara y a la cabeza».
El que continuará siendo, salvo imprevistos, máximo responsable del partido, Miguel González de Legarra -puesto que anunció que presentará su candidatura a la reelección- fue más allá: «Voy a propiciar que aumente la presencia del líder de la formación que se integra con el Partido Riojano, porque política, humana y profesionalmente es una gran persona, con un profundísimo conocimiento de la vida política. Sería necio por parte del PR desaprovechar esa valía».
«Los mismos derechos»
Cuestionado entonces sobre si podría surgir algún problema de 'celos' con personas que hasta ahora tan tenido un papel destacado entre los regionalistas, Legarra aseguró que «absolutamente ninguno».
PR y Ciudadanos dejan de ser dos partidos por «un plazo indefinido», precisó Revuelta. «Vamos a trabajar juntos en un único partido y con un único proyecto» que dará la oportunidad de que se incorporen quien lo desee. «La gente que quiera colaborar, desde el primer momento tendrá los mismos derechos» que los que ya están, aclaró Revuelta, que definió al partido como «abierto e integrador».
Fueron, antes de someterse a las preguntas de la Prensa, sus últimas palabras. Y merecieron, como minutos antes había sucedido tras la intervención de Legarra, el aplauso de los dirigentes y militantes de ambas formaciones que rodearon a sus líderes en el hotel logroñés en el que se firmó el protocolo.
Un acuerdo que no ha nacido «por hacer de la necesidad virtud» (tras los resultados de las elecciones autonómicas de mayo) sino «por la coincidencia programática». Ambos defienden, por ejemplo, lo injusta que es la actual Ley electoral. «Que por no llegar al 5% de los votos, el 20% de la población de Logroño se quede sin representación municipal es algo que hay que corregir», dijo el exdirigente del PP. Su nuevo compañero de viaje admitió que probablemente aquellos resultados «impulsaron un mayor acercamiento», pero recordó que en las negociaciones anteriores a los comicios y que no fructificaron «descubrimos que teníamos muchas cosas en común.
El siguiente paso se dará en el congreso, en el que se definirán las estructuras de un nuevo partido que nace con 30 años de vida, los del PR.