El drástico recorte que, «de manera temporal», ha aplicado el Gabinete Maroto a la partida de ayuda al desarrollo en su proyecto de presupuestos -que se reduce a la exigua cifra de 386.000 euros, 3 millones menos que en 2011- ha generado una rápida y contundente reacción por parte de la Coordinadora de ONGs de Euskadi y personalidades vinculadas al mundo de la cooperación. De hecho, han impulsado ya sendos manifiestos en los que piden al Ayuntamiento una rectificación para que «Vitoria no deje de ser un referente y un ejemplo a seguir». Ya en 1988 se convirtió en la primera ciudad española en destinar parte de sus ingresos a erradicar la pobreza en los países más desfavorecidos.
Por eso, ante este tijeretazo, 62 personalidades han consensuado y suscrito un texto que ya han hecho llegar al alcalde Maroto en el que lamentan «el desmantelamiento de la cooperación al desarrollo» del Ayuntamiento. Precisamente, en el año en que Vitoria ostenta la Capitalidad Verde Europea, recalcan que el Consistorio «no debería olvidar que no hay sostenibilidad posible sin solidaridad, y que así como la ciudad es reconocida por su gestión del medio ambiente, también constituye un auténtico referente en materia de cooperación al desarrollo».
Todos los firmantes admiten haber citado en diversos foros y publicaciones a la capital alavesa como «modelo de política local y de buenas prácticas de cooperación y de educación para la solidaridad y el desarrollo». No en vano, la larga lista de impulsores de esta iniciativa la encabezan reconocidas personalidades como Gervasio Sánchez Fernández, fotógrafo y periodista especializado en conflictos bélicos, Mónica Bernabé, corresponsal en Afganistán y presidenta de la Asociación por los Derechos Humanos en ese país, o Alfonso Dubois, premio Persona Vasca Cooperante.
«Avances históricos»
De forma paralela, la Coordinadora de ONGs de Desarrollo de Euskadi ha distribuido otro manifiesto entre la ciudadanía para recabar firmas y evitar que un recorte del 90% convierta en «papel mojado los avances históricos de la ciudad en materia de cooperación». En el texto que remitirán también al alcalde se incide en la repercusión que esta «sangrante reducción» tendrá en millones de personas que viven en la pobreza y «en el trabajo de sensibilización en nuestro entorno».
La Coordinadora de ONGs reclama no solo al Gabinete Maroto que recapacite, sino también pide apoyo a los partidos de la oposición, en especial al PSE, cuyo grupo ya ha anunciado su predisposición a aprobar los presupuestos.
Pero la recogida de adhesiones a este manifiesto no será la única acción de este colectivo. Acudirá además al Ararteko e iniciará una campaña para poner voz y rostro a los afectados por la «casi eliminación total» de esta ayuda.