En tiempos duros y de restricción presupuestaria para las administraciones públicas, parece lógico ceder el testigo de la promoción cultural a la iniciativa privada. Y para facilitarlo habrá una nueva Ley de Mecenazgo que modifique la implantada en 2002. En ello trabaja a marchas forzadas el departamento que dirige José Ignacio Wert, ministro de Educación, Cultura y Deporte, que anunció el nuevo texto legal en su primera visita institucional al Museo del Prado. «El anteproyecto de la Ley de Mecenazgo está muy avanzado», anticipó José Ignacio Wert, que tras fotografiarse ante 'Las meninas' defendió con ardor las virtudes del mecenazgo y se afirmó como «un profundo convencido del compromiso empresarial en la promoción de la cultura». «Un país con un patrimonio cultural como España necesita anclajes potentes tanto para su salvaguarda como para su ampliación», planteó. Destacó que la futura normativa «dará profundidad al fenómeno del mecenazgo más allá de las implicaciones económicas y los partenariados empresariales».
Aunque explicó el ministro que se trata de una iniciativa «inmediata», no avanzó detalles. «Sería una descortesía hacerlo», razonó, antes de presentarla ante la Comisión de Cultura que se constituye hoy en el Congreso y ante cuyos miembros comparecerá Wert a finales de mes para explicar las líneas maestras de su gestión. En febrero se podrían anunciar plazos concretos para la entrada en vigor de la nueva ley, que podría contemplar deducciones fiscales de hasta el 70% a quienes inviertan en patronazgos culturales. Así al menos lo planteó el actual secretario de Estado del ramo, José María Lasalle, cuando defendió en enero de 2011 el planteamiento que el PP iba a promover en este asunto si llegaba al Gobierno.
Dinamización cultural
El ministro quiso escenificar el anuncio en un Museo del Prado abierto al público en lunes, una situación hasta ayer excepcional que se convertirá en cotidiana a partir de ahora. Esta innovadora medida, pionera en España, proporcionará a la pinacoteca a lo largo de las 53 semanas de este año 250.000 nuevos visitantes y un millón más de euros de ingresos por taquilla, al tiempo que aumentará su autofinancación entre un 10 y un 15%. Con esta medida, el Prado «tratará de compensar con nuevos ingresos la pérdida progresiva de la aportación pública prevista por el Plan de Austeridad 2010-2013».
No va a ser el museo el único beneficiado por esta ampliación de su horario. Según el estudio de una consultora, la medida será especialmente rentable para Madrid, con un impacto económico cifrado entre 80 y 90 millones de euros en el PIB de la Comunidad.
Para Wert, la decisión del Prado de abrir todos los lunes, además del Viernes Santo -sólo cerrará tres días al año: el 1 de enero, el 1 de mayo y el día de Navidad-, es un paso decisivo en la dinamización de nuestra cultura. La entrada al museo fue ayer gratuita y lo será también los próximos dos lunes gracias al patrocinio de Telefónica, que precisamente ayer renovaba por cuatro años el convenio que confirma a su fundación como benefactora de la pinacoteca. «La necesidad de estos apoyos es más acuciante en la situación que estamos viviendo», concluyó Plácido Arango, presidente del Patronato del Prado.