Sus amigos le esperaban para recibir a Olentzero en la localidad alavesa de Echávarri-Urtupiña, pero nunca llegó. En ese momento no le dieron mayor importancia y muchos pensaron que a Ricardo de la Rosa Gil, un vitoriano de 44 años casado y con una hija y más conocido como 'Ritxi', le habría surgido cualquier imprevisto. Pero lo que nadie imaginó fue que su escapada de Nochebuena para escalar el monte oscense de Aspe tendría tan trágico final.
«Ritxi era un montañero profesional, había estado en varios clubes de montaña de Vitoria e iba con frecuencia a esquiar y al monte», recordaban ayer algunos conocidos en un tono donde la incredulidad y el dolor se mezclaban a partes iguales. «Es un drama, la familia y los amigos están fatal, ha sido muy duro para todos», reconocían.
El suceso se produjo el viernes por la tarde, en una excursión de tres amigos amantes de la montaña y expertos de la zona. «Todos los inviernos Ritxi iba a Jaca para hacer esquí de fondo en la temporada de nieve pero como ahora no había mucha, decidieron hacer una salida mañanera para estar de vuelta la tarde de Nochebuena», narraban. Su objetivo, subir al pico Aspe -situado en el municipio de Aísa, en Huesca- por su cara trasera, donde se halla el pico Lecherines, de 2.566 metros de altitud. Los tres habían madrugado mucho por lo que, para el momento del accidente, habrían cumplido su objetivo y comenzado ya el descenso. Entonces, una «fortísima» racha de viento les golpeó. Fue Ricardo el que sufrió el brutal impacto en mayor medida, lo que provocó que se precipitara doscientos metros ladera abajo. Otro de sus compañeros también cayó cinco metros y sufrió heridas en una pierna.
Dos horas de rescate
Tanto él como el tercer montañero, que resultó ileso, corrieron hacia donde yacía Ritxi, que si bien permanecía consciente se quejaba de un fuerte dolor en la cadera. Al ver la situación y con el frío que hacía, intentaron bajarle entre ambos, pero enseguida vieron que era imposible por su estado y las dificultades del terreno.
Sin perder tiempo se dividieron. El que no había sufrido heridas inició el descenso hacia un pueblo cercano. «Conocían bien la zona y sabían que hay sitios sin cobertura. Lo intentó todo el camino, aunque hasta que no llegó al pueblo no consiguió dar el aviso». Mientras, el otro herido permanecía con Ritxi, al que habían abrigado con toda la ropa disponible. Nada más dar la alerta se puso en marcha un dispositivo de rescate con especialistas de montaña de la Guardia Civil y un médico del 061. Sin embargo, el helicóptero tardó más de dos horas en rescatarles ya que el viento imposibilitaba su acceso a la zona. Por fin, a las siete de la tarde, fue trasladado al hospital San Jorge de Huesca donde falleció como consecuencia -a la espera de los resultados definitivos de la autopsia que le practicaron-, de los golpes y la hipotermia.