Entre los regalos que la naturaleza ha hecho al magnífico parque natural alavés de Izki destacan cuatro que se deben mimar por su rareza y fragilidad: el mayor bosque de roble marajo de toda Europa, poblaciones de los amenazados rana ágil y murciélago Bechstein y las colonias de la preciosa ave pico mediano.
El Departamento foral de Medio Ambiente de la Diputación foral ha logrado que la Unión Europea repare en el plan de protección de estos tesoros elaborado por la provincia de Álava y lo ha integrado en sus programas 'Life Naturaleza y Biodiversidad'. Es decir, la UE cofinanciará su protección como ya hace con el visón europeo o el águila Bonelli, según anunció ayer la diputada foral Marta Ruiz.
La titular del departamento de Medio Ambiente explicó que en los próximos cuatro años la institución foral invertirá un total de 1,1 millones de euros (la mitad de estos fondos los aportará Europa) en un proyecto en que el participa también el instituto IKT. Tras evaluar los peligros a los que se enfrentan estos tres pilares del parque de Izki, los técnicos han elaborado un plan de acción que persigue, entre otros objetivos, frenar la colonización del majoral por parte del hayedo; hacer un inventario de la población de pico mediano; instalar cajas refugios para los murciélagos, tan vitales en el ciclo de la vida de Izki, o la construcción de balsas para el ganado que permitan la presencia de anfibios forestales.
Año del murciélago
Todas estas actuaciones se complementarán con diferentes charlas y talleres, sobre todo dirigidos a los ganaderos de la zona. La elaboración de un cómic didáctico y la confección de un itinerario ecológico con vídeo divulgativo incluido. Todo esto sumado a un trabajo en red con otros especialistas en las poblaciones de pico mediano de la cornisa cantábrica, los murciélagos y los majorales.
Coincide que este programa empieza en el año internacional del murciélago, el único mamífero volador, destacó la diputada Marta Ruiz. «Aportan gran valor a las zonas en las que habitan porque depredan insectos que transmiten enfermedades, poliniza flores y disemina semillas», explicó. El programa 'Life+Pro Izki' hace el número doce de estos planes de conservación en los que participa el territorio alavés.