El Eibar Hierros Anetxe no pudo pasar del empate a 10 en el partido jugado el domingo en Unbe frente al Atlético San Sebastian y, aunque sigue líder e invicto, dejó una pobre impresión ante su afición, delante de un rival muy voluntarioso, pero que solo había conseguido sumar dos victorias. Se rompe así la inmaculada línea que llevaba el cuadro azulgrana, que se ha quedado sin poder cerrar la primera vuelta con un pleno de victorias, como todos soñaban y esperaban.
No fue el día de lo eibarreses y se notó desde el principio, cuando los visitantes lograron adelantarse con un golpe de castigo. La reacción local no llegó hasta el último minuto de la primera mitad, cuando Max Vega logró el único ensayo eibarrés en todo el partido. La transformación de Gaizka Arrizabalaga, que está exhibiendo un notable nivel como pateador, dejó el resultado al descanso en un 7 a 3.
En el segundo tiempo el tono de los de Txema Isasa no mejoró y solo pudieron ampliar su puntuación por medio de un golpe de castigo que mantuvo al cuadro por delante en el marcador hasta que en la última acción del encuentro, los visitantes lograron un ensayo transformado que puso el definitivo 10-10 en el luminoso.
Un resultado que dejó un mal sabor de boca al Eibar Rugby Taldea, pese a que sirvió para fortalecer su liderato, ya que el Zarautz, el segundo clasificado en la tabla, había perdido en casa del Ampo Ordizia por 15-11.
Situación envidiable
El entrenador del Hierros Anetxe confesaba estar decepcionado «por no haber conseguido dar el paso que prácticamente habría certificado la primera posición de cara al play-off de ascenso», aunque también reconoce que se tiene que producir una auténtica debacle para que el equipo eibarrés no logre clasificarse. «Este tropiezo es aún reciente y nos ha dejado un regusto amargo, pero evidentemente la situación es envidiable. Venimos de ganar al Zarautz en su casa, y aunque aún nos queda un partido difícil en casa del Uribealdea, lo tenemos todo de cara». Su confianza es máxima, ya que pese a que el equipo ha sufrido algunas bajas importantes, entiende que «de los años que llevo en Eibar estamos haciendo el mejor rugby».
El siguiente partido y primero de la segunda vuelta será también en Unbe, aunque habrá que esperar hasta el sábado, 17 de diciembre, a las 16.00 horas, para volver a ver en acción a los azulgranas ante el colista, el Gaztedi de Vitoria.