Incapaz de contrarrestar las graves consecuencias para su campaña de los líos de faldas y dos serias acusaciones de acoso sexual, el político revelación del Partido Republicano en la lucha por la Casa Blanca, Herman Cain, decidió ayer arrojar la toalla. El anuncio de su retirada, realizado frente a un puñado de fieles a poca distancia de su cuartel general en Atlanta, no causó sorpresa en la opinión pública del país dada su enorme pérdida de credibilidad en las últimas semanas.
Su estrategia de negar de plano una relación extramatrimonial a lo largo de 13 años o los relatos de otras mujeres a las que habría agredido sexualmente solo le propició una sangría de apoyos. Desde su esposa, cansada de dar la cara ante los escándalos que se sucedían, hasta sus más leales simpatizantes y donantes. Hundido en las encuestas y con las arcas de la campaña muy mermadas, el empresario que con sus claras ideas en materia fiscal había cautivado a millones de estadounidenses solo tenía margen en las últimas horas para una retirada digna.
Aun así, Cain se fue sin mostrar un ápice de arrepentimiento por las situaciones denunciadas y se apoyó en un tono desafiante para culpar a oscuros intereses de una persecución que consideró injustificada. Bajo la atenta mirada de su mujer, Gloria, señaló que las «falsas acusaciones no probadas» en su contra habían hecho un tremendo daño a su familia y habían desviado su capacidad de presentar soluciones. Tanto para hablar de sus problemas actuales como de su futuro, optó por acentuar el perfil de 'outsider' que tanto rédito le dio en los debates con otros contrincantes conservadores. «Quiero que sepan que estoy en paz con mi Dios, estoy en paz con mi esposa y ella está en paz conmigo», dijo de manera emotiva.
Si se excluye el breve tiempo dedicado a anunciar su renuncia, el grueso de su discurso sonó a que los norteamericanos iban a tener Cain para rato. De ahí que puntualizara que convertirse en presidente de Estados Unidos era su «plan A» y que solo decidió suspender su campaña presidencial «por las continuas distracciones y el daño continuo causado a mi familia».
Nueva web política
Tras afirmar que «no voy a ser silenciado», anunció su «plan B»: una nueva web política -TheCainSolutions.com- que piensa convertir en una plataforma de pensamiento para contribuir a la transformación de la política nacional. «Como candidato, aspiraba a cambiar Washington desde dentro. Ahora, con el apoyo de ustedes, lo haremos desde fuera». Pese a este calculado alejamiento del 'establisment', se comprometió a dar su respaldo «en un futuro cercano» a uno de sus compañeros de partido que aspiran a la presidencia.
El empresario ha sido sometido a un intenso escrutinio desde que salieron a la luz varios casos de acusación sexual en los años 90 cuando presidía la Asociación Nacional de Restauración. El asunto fue aireado por la página de información política 'Politico' que tuvo acceso a documentación que describe las acusaciones de dos mujeres que se quejaron del comportamiento «sexualmente sugestivo» de Cain.
Ambas firmaron acuerdos con el grupo de restauración para obtener compensaciones económicas a cambio de abandonar la asociación y mantener silencio, pero otras dos mujeres, Sharon Bialek y Karen Kraushaar, denunciaron públicamente a Cain en noviembre también por acoso, acusaciones que el aspirante negó reiteradamente.
Cain, único aspirante de raza negra para las primarias republicanas que comenzarán en enero, se presentó a las elecciones como persona completamente ajena al mundo de la política y ha liderado las encuestas sobre la lista de los potenciales candidatos.