Circular en coche, o moto, por la calle Alto de Armentia va a exigir a partir de ahora más cuidado y atención por parte de los conductores. La señal de prohibido rebasar los 40 kilómetros por hora va a imprimir más respeto con la inminente colocación de un radar en la mediana de esta arteria ubicada en el barrio de Mariturri. La cámara estará en el tramo entre la rotonda de acceso a la zona de concesionarios y la glorieta que conduce a la N-102, vía de salida de la ciudad en dirección a Madrid o Burgos y también, claro está, de entrada a Vitoria.
Este radar será el tercero en el Alto de Armentia, porque precisamente en la zona de los establecimientos de venta de vehículos hay otros dos, con sendas cámaras, una mirando en cada sentido. El dispositivo que colocará el Ayuntamiento solo contará con una caja -un 'ojo', en definitiva-, pero podría ser capaz de cazar a los vehículos que entran o que salen de la ciudad.
«Esperamos que a partir de ahora todos ganemos en seguridad, peatones, ciclistas y también los propios conductores», es el deseo de la asociación de vecinos Mendebaldea Mariturri que, gracias a su tesón, ha conseguido para el barrio la instalación del radar. Estará cerca del semáforo y del paso de peatones -con acceso para minusválidos-, pintado en 'L' sobre el asfalto para salvar el desnivel de la calzada. Con esas medidas se pretendía también evitar que los vehículos circularan a gran velocidad, «pero no han tenido demasiado efecto», se quejan los residentes. Sobre todo a primera hora de la mañana, «los coches transitan con gran rapidez» en dirección hacia el polígono de Júndiz, ya que se trata de la vía más utilizada por los trabajadores de esa zona industrial de Vitoria para salir de la ciudad hacia sus fábricas o sus empresas.
A ese peligro que supone la circulación a velocidades elevadas, «muy por encima de los 40 permitidos», se le añade otro problema que también sufren los residentes de esta zona al oeste de la capital alavesa: el ruido. Y es que por el Alto de Armentia transitan vehículos pesados «que también pasan con rapidez y, si coinciden al mismo tiempo más de uno y varios coches, los cristales de las casas se mueven».
Los pivotes no eran solución
Con todo, «sobran los motivos» para que el Ayuntamiento de Vitoria «nos coloque el radar», reiteran en la asociación vecinal Mendebaldea Mariturri. Será el duodécimo en la ciudad. Actualmente, existen otros dos en el Alto de Armentia, y también hay dos en la Avenida del Zadorra, Avenida de los Huetos y las calles Madrid y Zaramaga, mientras que Duque de Wellington cuenta con un dispositivo. Pero solo hay una única cámara que rota de forma periódica por cada radar.
La alternativa de instalar pivotes en ese tramo de Mariturri también se propuso por parte del colectivo vecinal, con el objetivo igualmente de obligar a los vehículos a reducir la velocidad. «Pero no iba a ser tan disuasorio como esperamos que sea el radar. Y acordamos con los responsables municipales que ésa no era la mejor solución puesto que a la zona de concesionarios llegan a diario camiones a cargar y descargar turismos y por sus dimensiones no podrían entrar», concluyen los residentes.