La charla se produce minutos antes de embarcar en el que se esperaba, craso error, que fuera el segundo y último vuelo de retorno a casa, un Munich-Bilbao que la niebla se encargó de convertir en un trayecto inútil. Raúl López, como el resto del equipo, no puede ocultar el cansancio. Pero, también como los demás hombres de negro, no escurre el bulto a la hora de charlar con un informador sobre la situación del equipo. El mensaje, eso sí, es calcado en todos los casos. Y en la distancia corta nadie puede poner en solfa el discurso. Jugadores y técnicos creen en el resurgir de un Gescrap Bizkaia que parece reñido con los aros. Se le nota también al base de Vic que ve a la franquicia bilbaína a no tardar más en el lugar que le corresponde. Eso sí. Incluye entre líneas el sentido de lo práctico, ajeno hasta ahora en la lista de virtudes explotadas.
- Jugar bien y perder se está convirtiendo en un ejercicio peligroso, de máximo riesgo.
- Está claro que al final lo único que cuenta es ganar partidos, pero debemos entender que ganar en una pista como la de Olympiacos no es nada fácil, además con ellos jugándose también muchas opciones de pasar a la siguiente fase. He visto mejoras, cosas que estamos haciendo muchísimo mejor y tenemos que ser capaces de traducirlo dos veces por semana porque parece que el segundo partido de la semana nos cuesta un poquito más. Hay que poner el chip de la misma intensidad y las mismas ganas en el del fin de semana. No se puede fallar ni queremos fallar más.
- Menos mal que los aficionados pueden verlo por televisión. Si no costaría mucho explicar que han podido ganar todos los partidos disputados en la Euroliga.
- Pero no podemos quedarnos con esto. Tenemos que rematar los partidos y si no lo hacemos es que los otros equipos están haciéndolo mejor que nosotros. Sólo queda ser positivos porque entrar en el negativismo o comenzar a apuntarnos sería absurdo. El grupo es bueno y ha demostrado que sabe trabajar y jugar y está convencido de que los resultados van a llegar.
La falta de remate
-¿Hay alguna explicación a esa falta de remate?
- Cuesta saber el porqué. Hemos intentado cosas y no acaban de salir. Podemos haber perdido parte de la confianza como grupo y es algo que tenemos que recuperar. En Vitoria dimos un paso adelante. Ayer (por el miércoles) hemos estado bien. Somos un equipo que tiene dos caras y se trata de intentar que la mala aparezca el menor número de veces en un partido.
- Dice su compañero Álex Mumbrú que es fundamental «créerselo».
- Todo va unido. Si vas ganando tienes más confianza y si no lo haces la acabas perdiendo. Es así. Todo se reduce a intentar hacer las cosas bien cada día en los entrenamientos, estar concentrados. Por supuesto que nos tenemos que creer que somos un buen equipo.
- Viene un mes y medio de máxima presión.
- Es importante saber afrontar partidos importantes. La sensación es que nos ha costado, debemos ser honestos con nosotros mismos, llevar la presión de ser un equipo que atrae muchas miradas, con tantas expectativas planteadas, por nosotros mismos los primeros. Cuesta asimilarlo. Hemos creído que tenemos que hacerlo perfecto cada partido, pero lo que hay que hacer es ganarlos. Jugar bien o mal dependerá del día. Cuando entendamos que se puede ganar como sea, iremos para arriba.
- ¿Puede llegar el momento de tener que elegir entre Copa o Top-16?
- Me gustaría pensar que no se va a dar ese caso, que no tengamos que elegir. La plantilla es amplia como para salir a competir en todos los partidos, pero tenemos que hacer un esfuerzo extra todos de preparación mental y física para sacar los partidos.
- ¿Le saco el tema arbitral?
- Es complicado. Cada uno hace su trabajo. No podemos pensar en que hay un tema arbitral detrás porque somos los primeros que no hemos estado jugando al nivel que deberíamos.
-Ya, pero si se nota el peso de algunos equipos, podría citarle un buen número de jugadores intocables. Batum y Spanoulis, por citar dos de este grupo.
- Sí, pero es lo que tiene contar con grandes jugadores. A parte de ser muy buenos se les respeta por sus trayectorias, por lo que son. No es algo que vayamos a cambiar nosotros ahora. Lleva mucho tiempo así.
Dar con la tecla
- Trabajo, paciencia... suena a cantinela.
- No hay otra solución. Tenemos un buen equipo, un buen entrenador, el entorno está con nosotros. Tenemos todo de cara para que las cosas salgan. Falta dar con la tecla para que todo empiece a cambiar. Estamos a punto. Soy positivo. El próximo partido será el que comencemos a sentirnos más cómodos y jugar mejor.
- ¿Y su tobillo?
- Bien. Lo importante es ayudar. Tengo muy claro lo que tengo que hacer en la pista sean los minutos que sean.