Cinco centros educativos de La Rioja recibirán financiación para fomentar el incremento del éxito escolar con el apoyo de seis maestros, tres orientadores, cuatro profesores, y 52.800 euros en mantenimiento, además de una figura nueva: el integrador social.
Así lo constató el consejero de Educación, Gonzalo Capellán, junto a los directores de los colegios CEIP San Francisco, IES Práxedes Mateo Sagasta, CEIP Don Eladio del Campo de Murillo, IES Batalla de Clavijo y CEIP San Fernando de Nájera, con quienes firmó el convenio que tendrá una duración de tres años. Con el programa «se creará un observatorio que permitirá hacer un seguimiento de los resultados del Plan de Éxito escolar para ir extendiéndolo a más centros hasta alcanzar a la totalidad del sistema», anunció Capellán.
El absentismo y el fracaso escolar siguen siendo los dos polos a erradicar por los maestros, aunque vienen matizados por la prioridad del refuerzo en la enseñanza del castellano para alumnos que hablan otro idioma, y en muchas ocasiones con el apoyo a las familias de inmigrantes que no pueden ayudar a sus hijos con las tareas. «Lo fundamental es el dominio del español», afirmó Begoña Andrés, directora del CEIP San Fernando de Nájera, para lo cual en su plan han incluido traductores en el centro, así como clases de alfabetización y asistencia a las familias, para incidir en que los problemas económicos no justifican el absentismo.
Entre el resto de propuestas prevalecen el refuerzo escolar a partir de tutorías personalizadas, «con lo que también se refuerza a los que se quedan en clase, que avanzan más rápido», indicó José Manuel Calvo, director del CEIP Don Eladio del Campo de Murillo.
Además, el integrador social jugará un papel importante en el IES Batalla de Clavijo, al intervenir en el tránsito de la primaria a la secundaria, promoviendo los programas de convivencia entre alumnos y sus familias.
Los contratos contarán con una cofinanciación entre el Ministerio de Educación y el Gobierno de La Rioja, que suman 476.715 euros, y están enfocados a la detección temprana de las dificultadas en el aprendizaje. Lenguaje y matemáticas serán las asignaturas pendientes en las que los nuevos diez docentes enfocarán su atención, con un refuerzo del papel del tutor y de la implicación de las familias.