Las agencias de viaje de Álava carecen desde hace año y medio de una normativa que regule la apertura de nuevos establecimientos. Esta situación, que se extiende al resto de Euskadi, deja en mitad de un vacío legal a un sector que en la provincia cuenta con cerca de setenta oficinas en activo.
Este problema preocupa a los agentes de viajes ya instalados y a quienes quieren abrir un nuevo despacho, ya que algunos emprendedores han decidido arriesgarse a abrir las puertas de sus comercios, pese a saber que se encuentran «al margen de la legalidad». La indefinición jurídica afecta también al «cierre e inspección» de este tipo de locales. Por si fuera poco, según la Asociación Empresarial de Agencias de Viaje de Euskadi (AEDAVE), desde julio de 2010 se ha registrado el cierre del 7% de este tipo de negocios. La crisis se está cobrando una severa factura.
Esta laguna comenzó a aflorar en febrero del año pasado. Entonces, el Gobierno central obligó a las administraciones autonómicas a derogar su normativa anterior en materia de prestación de servicios y a crear una nueva adaptada a una directiva europea conocida coloquialmente como 'La Bolkestein'.
Con esta transformación se buscaba, entre otras cosas, agilizar los trámites de apertura de negocios en el sector terciario -entre los que se encuentran las agencias de viaje- para potenciar la actividad económica de todos los países.
En Euskadi, esta normativa todavía no ha entrado en vigor al estar pendiente de aprobación en el Parlamento bajo el nombre de 'Ley Omnibus'. Según portavoces del Gobierno vasco, se trata de una «legislación paraguas» bajo la cual se modificarán un total de catorce leyes- entre ellas las de las agencias y los agroturismos- y tiene como objetivo la adaptación del ordenamiento jurídico de la Comunidad Autónoma Vasca a una directiva aprobada por el Parlamento Europeo en el 2006. La nueva Ley de Turismo estará compuesta a su vez por diferentes decretos que regularán distintos ámbitos más específicos, como las agencias de viaje.
Según Isabel Muela, directora de Turismo del Gabinete López, «desde julio del año pasado ya está preparado el borrador del decreto exprés que tendrá que regular esta situación. Lamentablemente, hasta que no se apruebe la 'Omnibus', éste no puede entrar en vigor». Este boceto fue enviado a AEDAVE y su director, Enrique Hernáez, ha mostrado su conformidad con el texto. «Se trata de un reglamento muy sencillo, similar al de las otras comunidades», subraya. Y recalca: «Efectivamente, sí simplifica y agiliza los trámites burocráticos para la apertura de este tipo de oficinas».
Mientras en el resto de España llevan tiempo abriéndose nuevos establecimientos, en Álava la situación es radicalmente diferente. Los empresarios interesados siguen a la espera de una ley «que no llega».
Para Muela, existe otro factor a tener en cuenta para comprender el porqué de esta demora: «Aunque la 'Omnibus' estuviera ya aprobada -y por defecto que el borrador del decreto ya realizado pudiera entrar en vigor- ésta no se podría aplicar hasta que se transfieran las competencias en esta materia». Y es que, como señala Rafael Gallego, presidente de la Federación Española de Agencias de Viaje (FEAAV), «el País Vasco era de las pocas regiones de España- junto con Ceuta y Melilla- que no la tenían transferida, por lo que le correspondía a Madrid conceder las licencias». «El proceso de traslado de una competencia de una institución no se realiza, evidentemente, de la noche a la mañana. Lleva su tiempo porque hay que trasladar de un organismo a otro un montón de documentos, ficheros y avales», reitera la directora de Turismo .
Situación «incongruente»
«Así que, aunque tuviéramos la 'Omnibus' aprobada, no serviría de nada, porque todavía no nos corresponde a nosotros conceder el título de licencia de apertura. Por eso estamos convencidos de que la aprobación de esta ley y la transferencia se van a hacer prácticamente de forma paralela», apostilla Muela. Desde AEDAVE admiten «la incongruencia» de una norma que busca facilitar la apertura de nuevos negocios en un sector que vive una absoluta revolución, derivada del cambio de hábitos sociales y delas nuevas tecnologías. Sin embargo, la compleja maquinaria burocrática está originando precisamente «el efecto contrario», se quejan responsables de AEDAVE.
«Existen muchas agencias que llevan meses queriendo abrir, pero no se han atrevido a hacerlo al no obtener el título de licencia. Otros, cansados de esperar, han decidido lanzarse, pese a no tener autorización», admiten responsables de las agencias vascas. Sin embargo, hay otro colectivo que ha decidido obtener la licencia en otras comunidades y ejercer su actividad en Álava. Para ello han tenido que cumplir una serie de requisitos previos, que incluye el establecimiento de su domicilio fiscal en otra comunidad como La Rioja o Burgos, lo que implica tener que tributar fuera.
En AEDAVE están hartos de esta situación y hablan con claridad: «No buscamos la confrontación. Lo único que queremos es que se ponga fin a esta etapa de anormalidad que se está prolongando mucho tiempo». Desde el Departamento de Turismo creen que en «breve se solucionará el problema», al tiempo que garantizan su «compromiso y apoyo» hacia todo el sector.