La instalación del tartán azul de Fadura afronta su recta final. De hecho, para mediados de octubre ya estará colocado el nuevo suelo de la pista de atletismo de Getxo, si el tiempo lo permite. Son las últimas estimaciones de los responsables municipales. En cualquier caso, los 20 meses que han estado cerradas las instalaciones han dibujado un mapa de deserciones entre los deportistas, ya que el Club de Atletismo Getxo ha pasado de unos 150 federados a 55. En categoría escolar, los abandonos también han sido numerosos. Ya sólo quedan 20 usuarios.
La lluvia ha complicado mucho los trabajos, si bien el excelente tiempo habido en lo que llevamos de septiembre ha permitido colocar la mitad de la superficie. Lo contrario de lo sucedido en junio y julio, cuando las precipitaciones impidieron adelantar los trabajos. Los responsables políticos de Getxo, los atletas y aficionados que utilizarán la pista comparten su deseo de que no se eche encima otro invierno que destroce sus planes y prolongue una espera que ha llevado al hartazgo a muchos deportistas.
Demasiado lejos queda ya aquel verano de 2008 en el que las inundaciones dejaron inservible la vieja pista. El agua causó severos desperfectos y los abombamientos que aparecieron en el tartán obligaron a emprender una reforma que no se abordó durante la anterior legislatura, pese al anuncio realizado por el equipo de gobierno de entonces, liderado por el peneuvista Iñaki Zarraoa.
Iniciadas las obras, el primer varapalo llegó del subsuelo. Las catas iniciales no detectaron la gran cantidad de escorias con las que se había rellenado el espacio ocupado por el complejo de Fadura, que hace décadas era un humedal. Las obras se paralizaron durante cinco meses, hasta mayo de 2010.
La sociedad de gestión ambiental Ihobe analizó aquellas materias y concluyó que eran inertes, pero impuso la obligación de que un técnico vigilara y controlara los trabajos por prevención, lo que ralentizó aún más las tareas. Se echó encima el otoño de 2010 y las constantes lluvias elevaron los índices de humedad necesarios para instalar el nuevo suelo. Por enésima vez, fue imposible avanzar.
De color azul
Tanto imprevisto ha acarreado que los atletas acumulen más de 20 meses sin pista. Hasta ahora, una minoría ha optado por entrenarse en condiciones precarias, sin poder realizar pruebas de saltos o pista, corriendo por circuitos improvisados de hierba en el velódromo. El resto ha emigrado a otros equipamientos. Pero el responsable del Club de Atletismo de Getxo mira hacia adelante y su único deseo es ver la pista abierta. «Para Getxo, es muy importante -afirma Dimas Ramos-. Esperamos reinaugurarla con una prueba de carácter internacional o con los Campeonatos de España».
Josu Hernández también aguarda impaciente. «Va a ser una sensación especial pisar una pista azul», vaticina. Miembro de la Comisión de organización de pruebas en ruta de la Federación Española de Atletismo, reconoce, sin embargo, que aún queda tramo por recorrer en unas instalaciones que él mismo usaba. El edil de Deportes, Álvaro González, apostó por un espacio de calidad que «garantice su uso durante años».