La urbanización de la margen izquierda de la Avenida de Logroño toma forma y habilita de esa manera una vía de seguridad que conecta, con respaldo para los peatones que hasta ahora circulaban por una travesía sin arcén y amplio margen de riesgo, el casco urbano de la localidad jarrera con la Necrópolis municipal, situada al sur del municipio. Aunque el recorrido se trunque, curiosamente, al acercarse a la curva que desemboca en la rotonda del polígono industrial de Fuente Ciega.
Allí, deja entrever el desarrollo de las obras que están a punto de concluirse, el trazado propuesto en el proyecto obliga a cruzar la carretera por un paso de peatones que enlazará, definitivamente, con el Camino del Cementerio, ya sin mayores sobresaltos al evitar el trazado de la carretera regional que conecta con la nacional N-124 y proyectarse sobre un tramo de nueva urbanización.
Es, en realidad, lo que se ha llevado a cabo a lo largo de los últimos meses sobre una recta de aproximadamente cuatrocientos metros de longitud.
Sobre ella se ha creado, aprovechado la disponibilidad que las administraciones públicas tienen sobre los terrenos finalmente afectados por los trabajos , una acera que garantiza el tránsito de los vecinos que se dirigen al Camposanto, después de haber compartido durante décadas la superficie de paso con los vehículos y camiones que circulan por una de las arterias de mayor tránsito de la ciudad, al tratarse de la puerta de acceso desde la capital riojana.
La actuación llevada a cabo por la empresa Obras de Instalación y Construcciones, a la que se adjudicó el contrato licitado inicialmente en unos 175.000 euros y adjudicado finalmente a la baja, ha permitido crear, además del paso peatonal, las canalizaciones necesarias para el tendido de alumbrado público que otorgará, en consecuencia, mayor visibilidad en un espacio de escasa perspectiva a pesar de encontrarse entre los sectores industriales de Entrecarreteras y Fuente Ciega.
Paralela a esta actuación, aunque retrasada en el tiempo al entender el Consistorio jarrero que constituye una arteria con mayor uso en verano que en invierno, al servir de acceso a las piscinas del complejo de El Ferial, comenzará ahora a desarrollarse la otra obra de urbanización que fue licitada de forma conjunta a la diseñada en la Avenida de Logroño.
La empresa Eduardo Andrés será ahora la que tome el relevo, para completar el cupo de inversiones, procediendo a la renovación de las redes de suministro y saneamiento de la Calle San Roque, antes de proceder al acondicionamiento de las escaleras que definen su trama dentro del casco urbano.