El documento que el Ejecutivo ha elaborado recogiendo las sugerencias de hosteleros y las aportaciones de partidos políticos deberá pasar ahora por el Consejo Vasco de Espectáculos y Actividades Recreativas y por el Consejo de Gobierno. Una vez en vigor, el horario que los establecimientos deberán cumplir de lunes a jueves también se ampliará en media hora, hasta alcanzar las 1.00 horas (bares), 2.30 (pubs) y 4.30 horas (discotecas). Ángel Gago, portavoz de la Asociación de Hosteleros de Bizkaia, explica que «si finalmente se aprueba, ciertos establecimientos de ocio nocturno verán colmadas sus aspiraciones», aunque asegura que los «restrictivos» horarios sólo suponen uno de los actuales problemas de los hosteleros. Según asegura, algunas normativas locales también dificultan que los establecimientos 'asciendan' de categoría, como por ejemplo, que una cafetería se convierta en un pub.
Gago revela que para reflotar el sector son precisas una serie de medidas adicionales que no dependen directamente de las instituciones, como el reajuste del precio de los alquileres a sus respectivos aforos, la revisión de la calidad del servicio prestado y del precio del producto. «El hostelero también tiene que reflexionar y pensar si los precios que mantiene se ajustan a la calidad del servicio que presta, y conocer si ofrece o no un servicio diferenciado. Ahora debe mejorar, trabajar desde la responsabilidad y respetar los aforos y la normativa», insta.
Gago explica que el sector vasco llamó a la puerta del Ejecutivo socialista en junio del 2009 con el objetivo de modificar el decreto actual, que data de 1997. «El borrador que ahora se tramita es fruto de una constante búsqueda de consensos, pues el ocio nocturno puede generar molestias más propias de determinadas capas sociales que integran la clientela. Aun así tuvimos que esgrimir una argumentación fuerte», aseguró ayer. Y eso que varios departamentos institucionales les apoyaron, conscientes de que la ampliación de horarios no era sólo una salida para reactivar los negocios en esta época de crisis, sino que «también era necesaria para ofrecer al turismo una mayor alternativa de ocio», explicó.
«Aunque no se ajusta al 100% a lo que pedíamos en materia de horarios, se acerca bastante. Es una buena medida, porque una de las consecuencias es que incrementa las atribuciones de los ayuntamientos», valora. Y es que los consistorios tendrán más facilidades para alargar los horarios de cierre por encima de los establecidos por el Ejecutivo autónomo durante determinadas fechas. Mientras que con la actual normativa pueden permitir que los bares, restaurantes y discotecas ubicados en su término municipal prolonguen dos horas su actividad durante las fiestas patronales, las vacaciones de Semana Santa, Carnaval y Navidad y diez días adicionales si se organizan eventos «de interés turístico», con la nueva norma dispondrán de quince días más para decidir libremente el horario de sus establecimientos.
Precisamente, el Ayuntamiento de Bilbao es uno de los consistorios que más ha defendido medidas similares para reanimar el sector. El equipo de gobierno dio a conocer en el último pleno de la anterior legislatura que trasladaría al Ejecutivo autonómico su disposición a que se produjese una ampliación global de horarios. También solicitó que se estudiase la posibilidad de revisar las categorías -actualmente cuatro- existentes a la hora de dividir los negocios. En Bilbao hay 2.500, pero sólo 166 están clasificados como de ocio nocturno.