El viernes, camino de Vista Alegre, nos cruzamos con la manifita antitaurina. Nadie osó mirarnos y observando la tierna edad y el atuendo inferior a lo informal de los desperdigados y ruidosos manifestantes, recordamos la confesión del televisivo Ramón García: «De joven en las fiestas de Bilbao yo era de txosna y kalimotxo. Ahora soy más de toros y finos». El caso es que algún 'alcurrucén' (el tercero, 'Cigarrero') parecía un toro de rodeo americano y de esos habrá visto muchos de chaval Eddie Spaghetti, el cantante de los Supersuckers, un tipo criado en el lejano oeste que actuó en solitario en el Azkena.
Había poca peña, pero conocedora del repertorio de Spaghetti, quien actuó con sombrero de cowboy, sempiternas gafas de espejo y una guitarra acústica. En 92 minutos hizo unos 26-27 temas (nos largamos en la pieza 25 para cubrir a Malú y en el Azkena se quedó Pato, pero con tantas cervezas que no recuerda nada). Mientras, su hijo, Quattro Daly, de unos diez años, se ocupaba del puesto de discos y camisetas. Ah, y Quattro cantó la pieza 18, 'Días perezosos' o algo así, en plan Eddie Cochran.
El repertorio de Spaghetti constó sobre todo de versiones countryficadas y de adaptaciones desenchufadas de los Supersuckers. La mayoría las cantó tras la petición del respetable. Eddie tocó todas las solicitadas, excepto 'I Don't Wanna Grow Up' (No quiero crecer), de Tom Waits, alegando que no se acordaba de la letra. Yo pedí 'You Are Always On My Mind' de Elvis, la 19ª, en plan etérea.
Con la prestancia vocal habitual de Spaghetti y un acompañamiento guitarrístico sobrio y de honky tonk que no necesitaba más, el de Tucson, Arizona, cumplió como un profesional, sedujo al personal, ofició como Elliott Murphy, de los Supersuckers recuperó 'Sleepy Vampire', 'Bubblegum & Beer', 'Going Back To Tucson', 'Pretty Fucked Up' y bastantes más, y versionó 'Jesús nunca vivió en Marte' de la Lee Harvey Oswald Band, una redonda 'Everybody's Girl' de los Dwarves, el 'Cocaine Blues' de Johnny Cash, la amorosa 'I Don't I Don't Want To Lose You Yet' de Steve Earle o el 'Carry Me Home' de AC/DC igual que Dylan.