Algunos con los pies descalzos, otros en calcetines pero todos con muchas ganas de empezar a bailar. Así se encontraban ayer las personas que participaron en un taller de capoeira en el Artium. Los había expertos, como Aitor, de 9 años, que durante dos ha vivido en Brasil , donde ya practicó esta disciplina, considerada el deporte rey, con permiso del fútbol. Y también principiantes. Era el caso de Marta que, aunque ya había aprendido otros bailes latinos, nunca había probado la capoeira. «Vengo a ver qué es», confesó. En el taller tomaron parte gentes de todas las edades y condiciones. Cada uno a su ritmo, tomaron contacto con la danza a través de las explicaciones de Rodrigo Oliveira, profesor de esta modalidad desde hace once años.
Primero algunos ejercicios de calentamiento para no sufrir ningún tirón durante la actividad. Después los primeros pasos. Se movían al ritmo de la música, mientras Rodrigo ponía nombre a los movimientos. La ginga, leve balanceo, es uno de los pasos más característicos de la capoeira. También aprendieron a dar patadas, y practicaron en parejas, dejándose llevar por la alegre música brasileña. Pero no todo fue baile, porque esta peculiar danza va más allá. «Es una actividad integral, completa, en la que participan todas las partes del cuerpo», destacó Ricardo.
Así que tras presentar el 'pandeiro', el 'agogo', 'atabaque' y el 'dirimbao' fabricado con una calabaza, un alambre y un trozo de madera, practicaron con cada instrumento en tres grupos. Además, realizaron una actuación para finalizar con una exhibición de los pasos más dificiles por parte del maestro. Un grupo de discapacitados psíquicos de Asafes se acercó hasta el centro-museo para disfrutar de la actividad, y al finalizar se confesaban encantados, al igual que los demás partipantes, que se fueron a casa con el 'gusanillo' de la capoeira dentro.
«Todo un éxito»
Con dos días todavía por delante, la organización de estas jornadas de acercamiento a la cultura de Brasil ya ha sacado las primeras conclusiones de esta décima edición. «Las actividades están teniendo mucho éxito y da la impresión de que está habiendo más gente que otros años», confesó ayer Concha Garrido, representante de Icono Difusión Cultural, principal impulsor de la iniciativa.
Mónica, que ayer acompañó a sus hijos al taller, ha estado viviendo en Brasil un tiempo, y admite que encuentra muy interesantes todas estas actividades aunque echa en falta algo. «Un poco de información turística no estaría de más, para atraer a más gente a este maravilloso país», recomienda.
Al ritmo del grupo 'Pagodium & Cía. de ritmos' los vitorianos que se acercaron por la tarde hasta la plaza de España descubrieron la gran diversidad de estilos y tendencias que caracteriza a la música brasileña. Con una base de percusión, André Pagodim hizo que los allí presentes se dejaran llevar y contagiar por las melodías populares de su país gracias a un vibrante directo.
Además, ayer fue la última ocasión para disfrutar de las películas que estas jornadas han proyectado en los Guridi. 'Barravento', un film con una gran fuerza visual y rítmica, puso el broche final al ciclo Cine-Fórum de esta edición.