Quizá el encanto del stoner rock o rock fumeta, ese de guitarras lisérgicas y ritmos insistentes, sea que mama del heavy metal primigenio, se exhala como una suerte de rock setentero y sus largos desarrollos frisan lo progresivo. El stoner rock gusta a veteranos gordos y a cachorros imberbes, y por la respuesta de Aitor, cantante de Chivo, se pueden intuir las razones de que subyugue a todo aquel interesado en el rock en general. Le preguntamos si Chivo son un combo stoner y medita: «Creo que el grupo tiene influencias stoner pero que nuestro estilo no es exactamente ese. Empezando por la afinación: tocamos en mi y la mayoria de grupos stoner tocan en do o en re, y con la sexta cuerda en do. Aparte de esto, creo que nuestras influencias son más variadas: rock de los 70 y de los 90, y algunos temas con un toque doom. A nuestro estilo lo llamamos rock 'cantankerous' (malhumorado, pendenciero), o sea rock arisco con fuzz».
Según tal descripción, su palo es abarcador. Al pedirle influencias, comenta Aitor: «Principalmente nos influyen grupos de rock americano de los 70 y los 90. A la hora de nombrar alguno que nos guste a todos en la banda, citaría a Black Sabbath, que para mí son los padres de todo, Alice In Chains y Kyuss». Su apelativo también indica por dónde flotan las volutas: «Al ser un grupo con cierta influencia stoner se buscó un nombre que sonara desértico. La imagen de una calavera de chivo en el desierto de Death Valley (California) nos inspiró para nominarnos».
Chivo se juntaron en 2004 y su núcleo lo formaban los hermanos Álvaro y Fon, batería y guitarra. Desde 2010 sus ambiciones han crecido y el cuarteto ya promedia 30 años. Se lo toman más en serio, pero no son profesionales, claro: «Yo soy auxiliar administrativo -informa Aitor-, Fon es tubero, Álvaro trabaja en mantenimiento mecánico y Eneko es pintor». Además, Aitor está en los metálicos Averno y Álvaro baquetea también en los tales Humus Apiens.
Su primer álbum se titula 'Swamp Of Sounds' y es autoeditado. Explicita el vocalista: «El disco es 100% autoproducido y autoeditado. El sello asturiano Santo Grial nos lleva la distribución en tiendas físicas. Lo grabamos en Tudela, en los Bluetone Estudios, con Roberto Palacios, el bajista del grupo de Aurora Beltrán, quien fue de gran ayuda e hizo que todo saliese sobre ruedas». El repertorio remite a Black Sabbath, Fu Manchu, Positiva, Nebula o Kyuss, se explaya en la tensión stoner desértica y se encorva a veces bajo la carga moral de la pesadumbre grunge. Está bien hecho, sobre todo para los aficionados al rock sin etiquetas pero con mayúscula.
Sobre sus letras en inglés, desentraña Aitor: «La mayoría hablan de cosas triviales o anécdotas que nos han ocurrido a lo largo de los años. Nos encanta la música pero no nos gusta mezclarla con política o denuncia, preferimos hablar de lo que le puede pasar a cualquiera. Alguna letra incluso es una broma interna del grupo por cosas que nos han pasado: no nos importa reírnos de nosotros mismos también». El domingo actúan en la Semana Grande, en la 26º Muestra de Rock Local (Bilborock, 21 h; a las 20 h One Last Cigarette) y esperan dar «un espectáculo potente, directo y efectivo».