El último pleno del Ayuntamiento vitoriano previo a las vacaciones estivales se cerró con la unanimidad de las formaciones municipales en torno a un asunto: exigir la paralización del proyecto de parque eólico en el Condado de Treviño. Los diferentes grupos coincidieron ese día en que la obra no podía salir adelante pues pretende levantarse en los Montes de Vitoria y a escasos tres kilómetros de algunos municipios alaveses. Aquel rechazo a la instalación se ha traducido ya en el envío formal de un paquete de alegaciones a la Junta de Castilla y León donde, según informó ayer el equipo de gobierno, se argumenta esta oposición «desde el punto de vista jurídico y medioambiental».
Los escritos remitidos al servicio territorial de Industria, Comercio y Turismo de la delegación burgalesa concluyen que el futuro parque eólico provocaría «un impacto crítico e irreversible sobre el paisaje así como una gran influencia sobre la vegetación y la fauna». La afección se notaría en una pérdida del atractivo ecológico de la zona y, como consecuencia, aclaran desde el Consistorio, en un daño tanto a los particulares que frecuentan este lugar -para turismo, ocio...- como al «desarrollo rural de las entidades locales». Además, recuerdan, el Gobierno vasco se encuentra en plena elaboración del llamado Plan de Ordenación de los Recursos Naturales para declarar los Montes de Vitoria como parque natural. Y la orden del Ejecutivo vasco es clara en este espacio: «No podrán realizarse actos que supongan una transformación de la realidad física y biológica» que impidan la ejecución del documento, indican.
Estudio «inválido»
Pero las alegaciones recogidas desvelan otros detalles del proyecto eólico como que, en verdad, se trata de «la tramitación de tres parques» en la zona: Condado de Treviño, El Portillo y Busto. El estudio de impacto ambiental, advierte el equipo de gobierno, no evalúa este conjunto, así que resulta «inválido» -lo mismo que la autorización de la obra- además de «incompleto» por no incluir la denominada línea de evacuación de la energía.
Por todo ello, Bildu se mostró ayer «satisfecha» con la decisión municipal de enviar las alegaciones a la Junta de Castilla y León ya que fue precisamente esta coalición la que presentó en el último pleno la moción para exigir la paralización del proyecto. Eso sí, su edil Itziar Amestoy solicitó que se «democratice» la presentación de estos recursos ante futuros proyectos para que «colectivos y entidades locales» puedan sumarse a la iniciativa. «Los informes técnicos deben hacerse públicos para que se extienda su conocimiento y todos podamos mostrar nuestra opinión», recalcó.