Compartir. Es el objetivo prioritario de los más de 2.600 jóvenes llegados desde rincones de distintas parte del mundo que estos días pasan unos días de convivencia en La Rioja antes de partir a Madrid para celebrar la Jornada Mundial de la Juventud, que estará presidida el próximo día 18 por el Papa Benedicto XVI.
El jueves llegaron con ilusión a Logroño para después repartirse por toda La Rioja. Ayer era el día para conocer la historia, cultura y tradiciones de sus localidades de acogida durante este periodo: Arnedo, Calahorra, Alfaro, Lardero, Alberite, Villamediana, Nalda, Uruñuela, Baños de Río Tobía, Tricio, Nájera, Santo Domingo, Ezcaray, Haro, San Vicente, Casalarreina, San Asensio y Logroño.
En la capital, la actividad comenzó desde muy temprano, y estuvo ligada al Camino de Santiago. Jóvenes llegados de lugares como Tours o Moulins, en Francia, o Passau, en Alemania, entraron en la ciudad desde el Puente de Piedra.
Atrayendo las miradas de logroñeses, visitantes y auténticos peregrinos en ruta compostelana, los jóvenes conocieron puntos emblemáticos del Casco Antiguo como la ermita de San Gregorio, las iglesias de Palacio y Santiago o la plaza de la Oca, donde jugaron entre risas al conocido juego. También conocieron la historia de la gallina de Santo Domingo de la Calzada y se les estamparon los sellos que acreditan su peregrinaje.
«Lo que más nos ha gustado han sido las vistas desde la torre de la iglesia de Santiago», destacaban Hélène Besnard-Burbau y Anne Fleur Chartier, procedentes de Tours. Para su compañero Olivier Boureau, merecen la pena «las policromías y cuadros de los retablos». Los tres coincidían en que estos días y la JMJ sirven «para conocer gente y compartir las diferentes culturas y la fe». Y Los alemanes Christine, Lisa-Marie y Christoph destacaban «lo amable y hospitalaria que es la gente de aquí».
Para uno de los voluntarios logroñeses, Juan José Fuentes, «es una bonita experiencia, compartir la fe con ellos, reírnos porque nos entendemos a medias...».
Muy motivados
En Calahorra están alojados jóvenes alemanes, rumanos e italianos, según informa Félix Domínguez. El grupo germano-rumano comenzó la mañana con una misa por el rito greco-latino. Una de las jóvenes participantes, Alina Hosiu, afirmaba que han llegado hasta España «movidos por la fe, por Dios», aunque en su caso también le acompañaba un sentimiento de agradecimiento, porque, según dijo «Dios me ha curado, porque yo tenía problemas para poder caminar y me ha curado».
Desde la alemana Sieger llegaron, entre otros, Lara Lengesdorf y Michael Urmoneit, que buscan «una nueva experiencia y encontrarnos con otros jóvenes y otras culturas».
En Haro se alojan 200 jóvenes procedentes en su mayoría de Holanda y, en menor medida, de Vietnam, informa Roberto Rivera. En la Basílica de la Vega celebraron ayer un pequeño acto dirigido por Carlos Esteban y oficiado en castellano, inglés y vietnamita. Pero lo mejor para ellos está por llegar. A lo largo de hoy visitarán algunas de las bodegas del municipio antes de conocer el lugar donde se celebra la Batalla del Vino.
También visitarán los museos de la Enológica y el templo de la patrona, y realizarán un recorrido por el entorno de La Herradura. Una parte más de la cultura.