Un total de 2.700 millones de euros es el coste para Telefónica del Expediente de Regulación de Empleo que prevé el despido y prejubilación de 6.500 trabajadores hasta el año 2013, según informó ayer la compañía a la CNMV. Esta cifra, que representa una media de 415.000 euros por cada empleado afectado, tiene ya incorporado el desembolso que deberá hacer la compañía para cubrir el gasto en desempleo de los trabajadores despedidos, después de que el Gobierno regulara la obligación de las grandes empresas con beneficios de hacerse cargo de esta partida cuando realicen operaciones de reducción de plantilla.
En su comunicación, la compañía que preside César Alierta indica que ese gasto se recogerá como un mayor gasto de personal no recurrente en el ejercicio actual y precisa que sus resultados se verán «favorecidos» en los próximos ejercicios por una mayor eficiencia en costes laborales. Además, añade, el impacto de estas medidas en su generación de caja será «positivo desde el primer año», y reitera todos sus compromisos de remuneración con los accionistas.
Como se recordará, Telefónica se ha comprometido a repartir un dividendo mínimo de 1,75 euros por acción en 2012 y prevé remunerar anualmente a sus accionistas con al menos esta cantidad a partir de ese año.
El Ministerio de Trabajo autorizó este jueves el ERE de Telefónica y fijó un coste por desempleo de 350 millones de euros, que pagará la compañía, y que irán destinados a un fondo para políticas activas de empleo dirigidas a personas de más edad.
En concreto, el ERE contempla un programa individual de bajas con una indemnización de 45 días de salario por año de servicio, con el máximo de tres anualidades y media, más una cantidad adicional en función de la antigüedad en la empresa, un programa de desvinculación incentivada para empleados en activo con antigüedad mínima de 15 años y con edad entre 53 y 60 años en el momento de la baja con unas rentas mensuales equivalentes al 68% del salario hasta los 61 años y del 34% hasta los 65, y un programa para los mayores de 61 años.
Asimismo, el Plan Social y los sindicatos incluye la creación de nuevos puestos de trabajos con un 7% de las bajas del ERE, a los que se añadirán 225 empleos pendientes del convenio anterior, es decir, un compromiso de creación de un máximo de 680 ocupaciones.