Félix Caperos, treinta y nueve años, concejal del PSOE en Casalarreina desde 1999 y alcalde en dos etapas. La más dura, la que afrontó en 2000 y terminó dos años después con una moción de censura pactada por PP y PR. La más reconfortante, la que inició en 2007 tras lograr mayoría absoluta por tan sólo dos votos y se prolongará, al menos, otros cuatro años más al haber nadado contra corriente y arrasar en la cita de mayo.
-'Rara avis'. En plena debacle socialista, no sólo reedita su dominio sino que amplía las distancias.
-Y por eso estoy muy agradecido a Casalarreina. El apoyo, el afecto y el cariño recibido por mis vecinos significan mucho para mí.
-¿No se siente como Astérix al frente de esa aldea inexpugnable de la antigua Galia?
-Puede ser. Pero lo importante en un pueblo como el mío son los ciudadanos. Por eso, anteponer el interés del pueblo a las siglas quizás haya sido clave para parecernos a esa aldea de cómic.
-¿Cómo han sido las relaciones con la Comunidad en estos últimos cuatro años?
-Es innegable que hemos tenido desencuentros. Hasta hemos tenido que defender nuestra autonomía local en los tribunales. Se puede decir que, en términos generales, las relaciones han sido respetuosas aunque manifiestamente mejorables.
-Cuatro años más por delante. ¿Espera que evolucionen a positivo?
-Sí, siempre hay que ser optimista y encarar el futuro con actitud positiva. Otra cosa será lo que la cotidiana realidad nos depare. Para que exista entendimiento hace falta contar con la voluntad y el deseo de las dos partes, y por nosotros no va a quedar, nos lo exigen los ciudadanos y el sentido común.
-Usted es un ganador entre derrotados. ¿Qué le diferencia?
-Hemos gobernado para todos los ciudadanos y hemos antepuesto nuestro pueblo al que pertenecemos. Me consta que todos mis compañeros alcaldes, que ahora van a dejar de serlo, han trabajado con esa misma actitud. Y eso me duele porque gestiones municipales impecables no han sido premiadas como, a mi modo de ver, merecían. Está claro que en los pueblos se vota más a las personas que a los partidos. En mi caso así ha sido y se agradece, lo cual, si me lo permite, aún pone más en valor el resultado obtenido por nosotros.
Mensaje de los ciudadanos
-La dirección de su partido, en Madrid y La Rioja, decide aparcar la crisis por un año. ¿Es la solución al problema, obviarlo?
-Los ciudadanos nos han enviado un preciso y claro mensaje. Entenderlo es nuestra obligación como partido político. Si no lo hacemos, los ciudadanos tomarán nota. Por el contrario, si somos capaces de entenderlo, si hacemos los cambios necesarios, estoy seguro de que los ciudadanos volverán a confiar en el PSOE. Mi partido tiene una enorme responsabilidad en este momento, pero por encima de nosotros está la obligación de resolver los problemas de los ciudadanos y del país.
-¿Dónde está la clave de su éxito?
-Creo que el trabajo, la honradez y la humildad son la clave del éxito para cualquier aspecto de la vida. También para la política. No hay otro secreto pero, si hay algo clave en los resultados de Casalarreina, sin duda es el magnífico equipo de personas que me acompaña. Sin ellos no hubiera sido posible y, por supuesto, sin el apoyo y comprensión de los ciudadanos de mi pueblo.
-¿Y sus límites, hay límites políticos para Félix Caperos?
-Ser Alcalde de tu pueblo es un honor que me han vuelto a dar mis vecinos. Un orgullo. Déjeme que lo disfrute con tranquilidad. Por otro lado, soy diputado del PSOE en el Parlamento riojano, desde donde seguiré defendiendo los intereses de mis vecinos y los de todos los riojanos, así que no me falta trabajo.