Txagorritxu y Santiago ya están fusionados y los dos son uno: el Hospital Universitario de Álava (HUA). La creación ayer de la nueva dirección única de ambos centros da el paso «definitivo» y sin vuelta atrás de la reorganización sanitaria de la provincia, la misma que persigue que el HUA se coloque entre los 25 principales complejos sanitarios de España, en palabras del viceconsejero de Sanidad, Jesús María Fernández.
En la parte de gestión, esto supone que ya hay sólo un único gerente, el especialista en Medicina Familiar Jon Armentia, rodeado de un equipo director -durante este primer año se mantienen las dos direcciones médicas y de enfermería-, que a partir del año que viene elaborará un presupuesto y será el que decida inversiones y firme los contratos programas. Esto es, Santiago y Txagorritxu ya no tendrán estrategias separadas ni contratarán cada uno por su cuenta.
Pero es en la parte asistencial donde la nueva estructuración quiere dar el do de pecho. Fernández recordó que la unificación va a poner fin a servicios clínicos duplicados, lo que repercutirá en una mayor especialización y mejores condiciones del trabajo. Y puso el ejemplo de los pacientes pediátricos, los cardiológicos o los oncológicos, que en ocasiones se ven obligados a pasar consultas en los dos hospitales.
El Complejo Donostia
En concreto, la fusión va a permitir la puesta en marcha de unidades funcionales que van a abordar diversas patologías desde un punto de vista multidisciplinar. Entre ellas, ya están previstas las de cabeza-cuello, la de cáncer colorrectal, la de suelo pélvico, la de pacientes neurológicos o el área maternoinfantil. «Se va a reducir el número de niños que deben salir de la ciudad a operarse en otros centros de la red pública, porque eso se va a poder hacer desde aquí», indicó el viceconsejero.
Vitoria vivirá así un proceso de fusión similar al de los hospitales de San Sebastián (ahora Complejo Donostia), Asturias, Logroño, Burgos, Santander y Pamplona, y que aquí comenzó a tomar forma el pasado marzo de 2010, tras un acuerdo entre el PSE y el PP. Un equipo coordinado por Alberto Manzano se ha encargado en este tiempo de implicar a cerca de 400 profesionales y diversos colectivos ciudadanos en la redacción de un plan funcional, cuyo avance se dará a conocer el mes que viene.
Con las obras de las nuevas consultas externas a punto de comenzar y con el reto de estrenarlas en septiembre de 2013, el siguiente paso es el de ver qué nuevos edificios son necesarios alrededor de Txagorritxu para que el HUA tome cuerpo. Eso incluye un centro para I+D. Por su parte, y pese a la plataforma contraria que ya ha reunido más de 40.000 firmas en contra de la reorganización, Santiago se convertirá irremediablemente en «un referente» en el cuidado de pacientes crónicos, con una de las más vanguardistas unidades de cuidados paliativos.
El futuro de Santiago
Ahora bien, ¿se necesitará todo el edificio de Santiago para ello? El director general de Osakidetza, Julián Pérez Gil, no descartó que parte del inmueble acoja oficinas ahora dispersas por la ciudad como las de la dirección de Comarca de Osakidetza o la delegación territorial. No obstante, eso lo decidirá el proyecto arquitectónico cuya redacción se licitará en julio. Para finales de año se sabrá cual será el contenido definitivo del HUA, sus continentes y su coste.
Mientras, los responsables sanitarios se dan de margen hasta diciembre de 2013 para unificar todos los servicios clínicos. Eso sí, las dos sedes del HUA, Santiago y Txagorritxu, mantendrán sus nombres de pila y compartirán apellido.