La cúpula municipal en funciones, la misma que asumirá, por otra parte, la dirección del Ayuntamiento a partir del próximo sábado, acelera los plazos para la ejecución del plan de renovación de las redes de suministro de agua de boca, el proyecto «estrella» de la próxima legislatura que obligará a la Corporación jarrera a asumir un desembolso próximo a los 3,2 millones de euros con cargo a los presupuestos del periodo 2012/2015.
Según pudo saber este medio, apenas tome posesión de su cargo Patricio Capellán, se iniciará el procedimiento administrativo para la contratación, mediante concurso público, del proyecto de ejecución que dé forma a la memoria valorada de que dispone ya su equipo de gobierno. Se trata, remarcaron, de un paso imprescindible para proceder a la adjudicación de las obras, casi con absoluta seguridad en diversas fases, apenas se inicie el próximo ejercicio económico, dada la complejidad de unos trabajos que se prolongarán a lo largo de cuatro años. Con el proyecto en la mano no existiría ningún inconveniente para licitar la renovación de los primeros tramos, asumiendo una inversión de 800.000 euros por año, apenas quede aprobado el presupuesto del 2012.
A fin de cuentas ya se han establecido criterios para su desarrollo y marcado, al mismo tiempo, un tramo que se considera «de máxima necesidad». Se trata de la prolongación de las canalizaciones desde la Plaza de Castañares hacia la Avenida de San Millán. El paso de vehículos pesados por la zona hace que se trate de uno de los focos de mayor concentración de fugas, algunas de ellas de tanta incidencia que ha obligado a suspender temporalmente el suministro a las viviendas del área que rodea la Plaza de Toros a lo largo de los últimos años. El resto queda supeditado a la realización de las obras en virtud de la reorganización del tráfico.
La trascendencia de la intervención, que afectará prácticamente a todo el casco urbano de la ciudad, queda perfectamente reflejada al definir el área de actuación ya que alcanza al eje definido por la Calle Santa Lucía y la Avenida de La Rioja, al entorno de Juan Carlos I englobando en ese espacio todas las arterias adyacentes, la propia Plaza de la Paz y el barrio de Cantarranas, obligando de esa manera a tender una conexión a través del cauce del río Tirón, previsiblemente por el puente que conecta las dos riberas por la travesía de la carretera regional LR-111.
No en vano, en la relación de vías urbanas donde se instalarán nuevas redes de suministro de fundición, sustituyendo de esa manera a las tuberías de fibrocemento por las que llega a perderse hasta un 20% del caudal a causa de las fugas que se producen, figura desde el callejero del Polígono Entrecarreteras, hasta Avenida Diputación, Doctores Mozos, Cervera, Torrecilla, Arnedo, Alfaro, Nájera, Hermanos Paternina, Fernández Ollero, Bartolomé Cossío, Tenerías, Sánchez del Río, Bretón de los Herreros, San Bartolomé, Castilla, Gonzalo de Berceo, Tirón, Basilio Miranda, Eras de Santa Lucía, Antonio Machado, Santo Tomás, Pardo y Siervas de Jesús.