Casi 300 integrantes de alguna de las asociaciones de alcohólicos rehabilitados de Castilla y León participaron ayer en la Reunión Interprovincial celebrada en la Casa de Cultura de Miranda.
En esta oportunidad el tema de análisis se planteó bajo el lema genérico de 'He dejado de beber, ¿ya ahora qué?'. Cuestión que «es incluso más complicada de afrontar que el hecho de tomar la decisión de dejar el alcohol», apuntó el presidente de Aremi, Rafael Sánchez.
Tomando como base cómo pueden afrontar el futuro los alcohólicos que han logrado rehabilitarse, una de las conclusiones de este encuentro fue que «la sociedad pasa mucho de las adicciones. Si fuera más receptiva a estas situaciones todo sería más sencillo»; es lo que apuntó Sánchez que ve en esta despreocupación el «principal problema», para conseguir que las personas que logran rehabilitarse puedan «sentirse personas normales y afrontar la vida con más tranquilidad».
La misma opinión fue la expresado por el presidente nacional de la federación, Ángel Velasco, que puso de manifiesto que el alcoholismo «no es algo que afecte a un sector concreto de la población». Quiso insistir en que esta adicción «puede tocarle a cualquiera. Muchos echan mano del alcohol para solucionar sus problemas y, al final, lo único que hacen es crearse otro mayor».
Tanto Velasco como Sánchez coincidieron a la hora de poner de manifiesto que el problema del alcoholismo es uno de los grandes olvidados, «mientras no te toca de cerca, a nadie le interesa. Chocamos siempre contra el mismo muro y seguiremos haciéndolo, pero no vamos a desistir». Y por eso dijo el responsable de Aremi que su pelea se seguirá centrando en dar a conocer tanto la situación como el día a día de los alcohólicos. «La información es la base de la prevención».
Pese a todo lo que está claro es que las distintas asociaciones de alcohólicos rehabilitados continúan trabajando para que el '¿y ahora qué?', por el que se preguntaron todos los asistentes a la reunión «nos resulte más fácil de afrontar. La solución empieza al afrontar el problema de modo individual, pero contar con el apoyo de otras personas en la misma situación es algo fundamental».
El presidente nacional apostó además por concienciar a todos de que «el alcohol es una droga. Mientras no se vea así, y el consumo se entienda como aceptable socialmente, va a ser muy difícil encontrar la salida». Velasco quiso aprovechar también la cita en Miranda para felicitar a Aremi por «el buen trabajo que ha hecho en estos 25 años».