Ya no hace falta ser futbolista profesional para arrimarse a Shakira. La cantante colombiana compartirá escenario este sábado en San Mamés con diez jóvenes de la calle, seleccionados ayer en un casting frente a la feria de muestras de Bilbao. Los elegidos para sacudir las caderas ante 40.000 personas y moverse junto a su ídolo al ritmo del waka-waka que cerrará el concierto se tuvieron que batir en una lucha de baile que congregó a 60 participantes.
La frase más escuchada a las puertas del BEC de Barakaldo era «éste es mi sueño». Las más jóvenes se lo repetían a sus madres y las de más edad se lo susurraban a sus novios en una fila que comenzó a formarse a primera hora de la tarde. Entre los asistentes se dejó notar una mayoritaria presencia femenina, aunque algunos chicos se lanzaron con igual aplomo a la pista de baile. Ni siquiera el frío viento que soplaba en la zona desanimó a las bailarinas, que, casi por norma, enseñaban hombros y ombligo, y se anudaban a la cintura largos pañuelos orientales en los que tintineaban ristras de monedas.
Las primeras en la cola eran las bilbaínas Leire y Amaya, de 16 y 21 años. Sus estilos eran muy distintos, como sus motivaciones. A la primera le movía su pasión por el baile. «Va a clases de ballet desde los tres años», apuntaba su madre, Maite Rubio. A la segunda le empujaba otro tipo de amor. «Soy la fan número uno de Shakira», reconoció Amaya, que basaba su entrenamiento en los videoclips memorizados de la artista.
El adiestramiento recibido variaba según la persona. Aelia Miguel Gutiérrez, de 23 años, acudió a la prueba desde Santander con cinco años de clases de danza oriental en sus caderas. «Es el estilo que muestra Shakira, aunque ahí sólo está la punta de iceberg», reconoció animada desde una fila en la que sus contrincantes hacían estiramientos de última hora. A su lado, Ane Valencia, vecina de Galdakao de 19 años, opinaba que aquellos ejercicios eran «para intimidar». «Yo estoy tranquila. Si sale bien, mejor, y si no al menos lo habré intentado».
Más allá de la preparación, el jurado perseguía motivaciones. La principal seleccionadora y animadora del concurso, la bailarina Marbelys Zamora, conocida por su labor de profesora en el programa 'Fama', aseguraba que no se trataba tanto de una prueba de talentos como de actitudes. «No buscamos gente profesional, sino con ritmo de concierto, que sea fan de Shakira, que tenga gracia y buen rollo», resumió. Algo que se dejó notar cuando se abrieron las puertas y los participantes entraron a la carrera en el recinto de baile.