Si el saber no ocupa lugar, tampoco lo condiciona la edad. Quedó ayer de manifiesto en el Aula Magna de la facultad de Letras de la UPV/EHU que revivió los años mozos de medio centenar de alaveses que protagonizaron un inusual acto de graduación: la de la séptima promoción de Ciencias Humanas de las Aulas de la Experiencia que, rebosantes de ilusión, se dieron cita ayer en el campus vitoriano para recibir sus merecidos diplomas. Eugenio Ruiz Urrestarazu, el vicerrector del Campus de Álava, presidió un escenario por el que pasaron 47 flamantes y aplicados diplomados, orgullosos de haber ampliado a lo largo de varios cursos sus conocimientos en disciplinas como Historia, Literatura o Psicología.
El curso, dirigido a mayores de 55 años que no desempeñan ninguna actividad laboral remunerada y desean obtener una titulación académica, ha reunido en los últimos años a alumnos como María Teresa Angulo, Juan José Araitoarro, María Encarnación Armentia, María Carmen Barrero, Julián Castellanos y Tomás Concha. Les arroparon en el acto la responsable de las Aulas de la Experiencia, Juncal Durand, la directora de la Escuela de Magisterio, Mariate Bizkarra, y la titular foral de Cultura, Malentxo Arruabarrena.
Fue una animada clausura a la que no quisieron faltar otros recién diplomados como Jesús Díaz de Cerio, Luis Cucalón, Julián Castellanos, Juan Ramón Blanco y Juan Carlos Gómez, de rigurosa etiqueta. No menos elegantes se presentaron a pie de escena Alejandro Ruiz, Esther Redondo, Montserrat Martínez, Maite Ruiz de Balugera, Ascen Oliván, Azucena Lamaza, Begoña Elorza y Mari Carmen Barrero. En torno a ellos se encontraban destacadas exdirigentes políticas como Maite Sáez de Olazagoitia, una de las primeras féminas que estrenó sillón en el Parlamento vasco, y que ahora se ha animado a reencontrarse con la pizarra y el pupitre.
La nueva promoción atendió desde las butacas -que ocuparon también sus hijos, nietos y un gran séquito de familiares y amigos- a las intervenciones de las autoridades, que repasaron la memoria académica para dar paso a la imposición de becas y diplomas. La ovación más calurosa, no obstante, resonó en las paredes del aula cuando les llegó el turno de hablar a los propios alumnos. Y a falta de toga y birretes, los pins de la universidad que recibieron como regalo no defraudaron a esta última promoción; un aplicado grupo integrado por Blanca Rosa Fernández, María Teresa Fraile, José Antonio Gallego, Tomás García, Mikel Idígoras, Inés Jalón, Jesús María Landazabal, Carmen Lezcano, Regina Martínez de Cañas, María Ángeles Martínez de Lahidalga, Federico Melgosa, Matías Muñoz, María Isabel Murga y Silvia Noriega, entre otros.
Les acompañaron, con la misma amabilidad de siempre, José Félix Aspizua, director de la Fundación Mejora, y José Carlos Pérez Cobo, profesor de Fisiología Humana en la Facultad de Farmacia. Ambos han seguido de cerca la trayectoria de los mayores más estudiosos de Vitoria. En esta destacada lista figuran, asimismo, Herminia Perea, Isabel Puelles, Esther Redondo, Salvador Eizaguirre, María Jesús Sáez de Urabain, José Manuel Sáinz, Luis San Martín, José Luis Sánchez, Francisco Javier Santiago, Rosa Santidrián, Marian Trepiana, José Urbina, Julia Urcelay y Teresa Velasco.