Desde privilegios reales y cartas de hermandad a litigios por derechos de aguas o pastos. La vida en la Edad Media se conserva en buena medida gracias al patrimonio documental con el que cuentan algunos municipios riojanos. Ahora, todos esos pergaminos y papeles, no muy abundantes pero con elementos muy valiosos, están a disposición de la ciudadanía a través de la página web de la Comunidad Autónoma (www.larioja.org, en la sección 'ayuntamientos').
Ha hecho falta un periodo de tres meses para digitalizar 164 documentos procedentes de los archivos de 29 municipios: Aguilar del Río Alhama, Aldeanueva, Arnedo, Badarán, Calahorra, Camprovín, Cornago, Enciso, Ezcaray, Fuenmayor, Huércanos, Lagunilla de Jubera, Manjarrés, Mansilla, Muro de Aguas, Munilla, Nájera, Nieva de Cameros, Ortigosa, Pazuengos, Sajazarra, Santa Coloma, Santurdejo, Torrecilla sobre Alesanco, Treviana, Valgañón, Villalba, Villoslada y Ventrosa.
En total, se han digitalizado 4.540 imágenes de estos documentos. Los más antiguos datan de 1174 y son dos privilegios concedidos por el rey Alfonso VIII a los habitantes de Nájera que suponen la exención de portazgo en Burgos, toda Castilla, Soria y «toda su Extremadura».
Por su parte, el más 'moderno' está fechado en torno a 1499. También pertenece a los archivos najerinos y trata un pleito de la ciudad con el monasterio de Valvanera y los lugares de Cuevas y Villanueva por sustraerse a la jurisdicción de la ciudad.
Sin embargo, posiblemente el documento más valioso de todos sea la Carta de hermandad de 65 concejos de Castilla con el Infante don Sancho. Perteneciente a 1282, cuenta con 28 sellos de cera pendientes.
La mayor parte del material digitalizado corresponde a privilegios (de Alfonso VIII, Alfonso X, Sancho IV, Fernando IV, Alfonso XI, Pedro I, Juan I, Juan II, Enrique IV y los Reyes Católicos). Las prerrogativas reales van desde la exención de impuestos a permisos para mercados, derechos de explotación de materias primas, etc.
Difícil conservación
La mitad de la documentación está en pergamino y el resto, en papel. La responsable del Archivo General de La Rioja y directora de este proyecto de digitalización, Alicia Ruiz, destacó la enorme dificultad que supone la ordenación de los archivos municipales. «Están como almacenes y, aunque hemos ordenado ya 155 archivos desde 1997, desgraciadamente el pergamino se ha usado en la historia para muchas cosas: para encuadernar, hacer lámparas, fabricar panderetas...»
«El documental es el hermano pobre del patrimonio», lamentó Ruiz, que también señaló los problemas de conservación de muchos de estos documentos «a causa de incendios, humedades, insectos... Ahora las nuevas tecnologías nos permiten resaltar las letras».
El consejero de Administraciones Públicas, Conrado Escobar, explicó que esta digitalización busca «inventariar y restaurar los documentos municipales, facilitar la investigación y conservación de esos documentos y divulgarlos de forma accesible, en la web». El próximo paso, aunque muy ambicioso, «puede ser digitalizar las actas municipales», apunta Ruiz.