Los libreros riojanos apuestan por la convivencia y la comercialización en sus establecimientos entre el libro analógico y el digital para asegurar su futuro, amenazado «cada vez más» por la crisis económica «que no se ha notado hasta hace poco».
Esta es una de las principales conclusiones que se han alcanzado en la mesa redonda 'El futuro del libro', que se desarrolló ayer en la Biblioteca de La Rioja organizada por FER Comercio y la Asociación de Librerías de la comunidad.
En la mesa redonda participó el presidente de FER Comercio, Miguel Pascual; la presidenta de la Asociación de Librerías de La Rioja , Loli Magaña; la directora de la Biblioteca de La Rioja, Lola Ramírez; la directora de la Confederación Españolas de Asociaciones de Libreros, Michelle Chevalier; los libreros Paco Goyanes y Jesús Hijazo; y el escritor Andrés Pascual.
Momentos antes del inicio de la mesa redonda, Miguel Pascual apuntó que «hay que explorar nuevas fórmulas, las librerías no son comercios con picos acusados de subidas o bajadas, pero sí que han acusado la crisis económica general». «Está la entrada del libro electrónico, otros nuevos formatos y la propia evolución de las formas de consumo, y en eso seguiremos estando. La crisis claro que nos afecta, si bien no lo hemos notado hasta hace poco», afirmó.
«En buena convivencia»
En este sentido, ha hecho especial referencia al e-book, «ante el que esperamos que se dé una buena convivencia del libro analógico con el digital durante muchísimo tiempo», y reconoció que «las nuevas generaciones se están educando en otras formas de lectura», por lo que «las librerías tendremos que comercializar ambos soportes».
Para Pascual, «todo lo que se cuelga en la red puede ser copiado, eso es una gran amenaza; los editores tienen que articular fórmulas para acabar con ello, porque lo mismo que pasa con la música y con el cine, terminará pasando con los libros».
Por su parte, Loli Magaña afirmó que «Logroño, para ser una ciudad pequeña, cuenta con una red de librerías que no nos podemos quejar, los clientes se van de nuestras tiendas bien asesorados y se encuentra todo». En este sentido, calculó que hay unos veinte establecimientos, con entre 100 ó 150 empleados, a los que hay que sumar «otro número bastante amplio» de tiendas que combinan servicios de papelería y otros.