Cifras que dan idea de la verdadera dimensión de lo que está por llegar. Haro se prepara para acoger, desde primeras horas de la mañana de hoy y hasta el domingo, a más de 250 escolares pertenecientes a la matrícula de diez colegios gestionados por la orden religiosa del Sagrado Corazón y repartidos por la mitad norte del país. Llegarán, en concreto, desde Madrid, Barcelona, Vitoria, Valladolid, San Sebastián, Alsasua, Zaragoza, La Mina, Moncayo y Rentería.
Serán acogidos a lo largo de estos tres próximos días por 140 familias que han prestado apoyo logístico a la asociación de padres de alumnos del undécimo centro que participa en el encuentro en calidad de organizador y con una cuarentena de chavales más, el de Haro.
Otro apunte más de peso. Se calcula que con los escolares llegarán alrededor de 300 padres y familiares, además de los 58 monitores y entrenadores que ya han confirmado su presencia en la cita jarrera.
La suma total es, en consecuencia, enormemente reveladora. El desarrollo de las competiciones deportivas que se encuadran dentro del calendario de actividades previsto movilizará a lo largo de este fin de semana a cerca de 700 personas, la mayor parte de ellas llegadas desde el exterior a la capital riojalteña. «Se trata», asume con toda franqueza Belén González, presidenta de la APA de Corazonistas, «toda una movida» que es concebida, no obstante, como un ciclo de convivencia entre los escolares de centros estrechamente relacionados por la orden religiosa que dirige la actividad docente. «El deporte», vino a remarcar en la tarde de ayer, en plena vorágine organizativa, «no deja de ser una excusa para que los niños convivan y compartan; para que pasen unos días juntos». Experiencias anteriores, incluida la celebración de una olimpiada similar en Haro ahora precisamente hace diez años, demuestran que «entre los chavales y los padres con los que conviven se establecen relaciones que perduran en el tiempo, llegando a coincidir después en otras ediciones con hijos menores».
Ése es, en consecuencia, el espíritu con el que se afronta desde hoy el desarrollo de estas jornadas que arrancan, oficialmente, con la llegada de los participantes al centro a las tres de la tarde y la inauguración oficial del encuentro a las ocho y cuarto, aunque se supone que el momento más relevante y que mejor refleja el carácter de la cita se producirá a las nueve cuando se entreguen los deportistas a las familias de acogida.