La tecnología más puntera al servicio de la medicina. Es lo que ofrece el aparato denominado PET-TAC que, si todo marcha según lo previsto, aterrizará en la provincia de Álava el verano del año que viene. Y lo hará en el hospital Santiago, que se convierte así en un centro puntero en el diagnóstico del cáncer, gracias a que es el único que cuenta con el servicio de Medicina Nuclear.
Así lo confirmó el jueves la responsable del servicio, Pilar Alcorta, en una presentación ante el resto de facultativos del recinto hospitalario en la que proporcionó las claves de un aparato que mejorará la atención sanitaria de numerosos alaveses, que contarán con un análisis más exhaustivo de los posibles tumores, ya sean de pulmón, linfomas, digestivos, cáncer pancreático, melanoma, de cabeza y cuello, de tiroides, urológicos o cerebrales.
¿Cómo? Debido a las dos tecnologías complementarias que aúna el sistema, el cual ofrece una imagen radiológica de gran calidad de la morfología de la zona a examinar, a la par que refleja el comportamiento metabólico. Todo ello facilita el diagnóstico, y por ende, su tratamiento y posterior seguimiento.
Pero el equipo no tiene sólo esas ventajas ya que permite detectar diversos tipos de cáncer que aún se hallan en fase precoz, diferencia con exactitud los malignos de los benignos y en muchos casos puede evitar la realización de biopsias o ayudar a discernir si se necesita o no realizar cirugía, pruebas ambas más invasivas.
Su puesta en marcha evitará que, en torno a 250 pacientes tengan que desplazarse cada año a clínicas privadas de Bilbao -a través de convenios de colaboración con Osakidetza- para someterse a esta prueba, para la cual a menudo hay demoras de más de mes y medio.
«De inicio, se calcula que podríamos realizar entre 750 y 1.000 exploraciones al año en Álava», apunta Alfonso Montero, otro médico integrante del servicio, junto a Iñaki Tobalina e Iñaki Alonso. Claro que antes es necesario, además de una intensa formación del equipo, una adecuación del espacio dentro de un área, la de Medicina Nuclear, que ahora mismo ocupa en Santiago cerca de 430 metros cuadrados. Y es en esa fase en la que ahora mismo se hallan inmersos en el centro vitoriano.
«Desde principios de año estamos trabajando en la planificación, en ver qué equipos y en los requisitos institucionales exigidos de protección radiológica», apunta Alcorta, quien confía en que, «si todo va bien, para el verano del año que viene estaría a punto y, en todo caso, a finales».
El departamento de Sanidad ya estudia diversos presupuestos para su adquisición -que podría concretarse antes de concluir 2011- y su posterior instalación. No en vano, Osakidetza cuenta con una partida en sus actuales presupuestos de 1,5 millones, gracias a las exigencias planteadas por el PP a través de unas enmiendas.
El nuevo aparato funciona mediante la inyección de un fármaco tras lo cual el paciente debe reposar cerca de una hora. Luego el experto realiza la exploración, que es indolora y cuya duración no supera los veinte minutos. «Por término medio, lo normal sería atender, durante un turno, a unas ocho personas», reconoce Alcorta.
Futuro en el HUA
Y aunque sus principales aplicaciones son, por ahora, las oncológicas, el PET-TAC tiene importantes usos en el campo de la cardiología, «en el estudio de la cardiopatía isquémica» y de la neurología, «en el estudio de la epilepsia y de las demencias, con especial impacto en el diagnóstico precoz del alzheimer», desvela Tobalina.
Los médicos alaveses se muestran entusiasmados con este sistema, que también encontrará un hueco destacado en el futuro Hospital Universitario de Álava. Una vez que las nuevas y ampliadas dependencias de Medicina Nuclear -«hemos pedido un hueco de 750 metros cuadrados», reconoce Alcorta- se habiliten, la empresa encargada de su instalación en Santiago se responsabilizará también de desmontarlo, trasladarlo y ponerlo a punto en la futura ubicación de Txagorritxu. No sólo eso sino que el futuro servicio incrementará también su actual plantilla, de quince personas, para ofrecer una atención más completa.