El Departamento de Industria del Gobierno vasco ha llegado a la conclusión de que dos terrenos comprados en Guipúzcoa por el exdirector de la sociedad Sprilur, Antton Zubiaurre, son «inservibles». La posibilidad de instalar en ellos polígonos industriales no existe, ya que los municipios afectados nunca han estado en disposición de modificar su calificación. Las arcas públicas pagaron por estos solares la suma de 1,9 millones de euros.
El grupo Spri ha concluido los trabajos de análisis de estos dos terrenos, que habían sido colocados en la lista de «propiedades sospechosas», después de descubrir que en la misma época se había adquirido suelo en la localidad vizcaína de Santurtzi por el que se pagó 3,2 millones de euros y en el que tampoco se pueden construir pabellones industriales. La Spri presentó una denuncia por este caso que se tramita en un juzgado de la capital vizcaína.
Uno de los dos terrenos ubicados en Guipúzcoa se encuentra en el municipio de Elgoibar. Son 53.000 metros cuadrados de suelo con calificación rural y el Ayuntamiento de la localidad, según ha manifestado al Gobierno vasco, nunca ha considerado la posibilidad de recalificarlo. Además, añade, se encuentra en las inmediaciones de una zona declarada «parque natural», lo que hace más difícil todavía un uso industrial.
Una permuta
El otro terreno está enclavado en el municipio de Ezkio-Itxa, tiene 27.000 metros cuadrados y tampoco existe posibilidad de recalificarlo. Al parecer, este solar se adquirió para realizar una permuta con una empresa hormigonera que existe en las proximidades. Sin embargo, los responsables del grupo Spri no alcanzan a entender las razones que llevaron al exdirector de la sociedad a ejecutar la compra -al igual que en el resto de los casos- sin haber garantizado antes que se podía materializar la recalificación. «Cuando se adquiere un terreno para uso industrial -aseguran fuentes de la Administración autonómica- se ha alcanzado antes un compromiso con los responsables urbanísticos».
Las tres operaciones han llevado al grupo Spri a anotar ya unas provisiones -pérdidas futuras- de 5 millones de euros. La razón no es otra que la imposibilidad de desarrollar la promoción de pabellones en estos emplazamientos y, como consecuencia, la de recuperar el dinero público que se ha invertido en ellos.