El mundo del arte contemporáneo ve con disgusto las críticas al centro Montehermoso. Si hace poco más de dos semanas varios creadores y la Asamblea Amárica rechazaban los criterios con que se miden esta clase de iniciativas, ahora las respuestas a las valoraciones realizadas por el PNV alavés, desde el Consistorio vitoriano y desde el ámbito de la Diputación foral, han llegado por parte de agrupaciones profesionales de ámbito estatal.
La Asociación de Directores de Arte Contemporáneo de España (ADACE), el Consejo de Críticos y Comisarios de Artes Visuales (CCAV), el Instituto de Arte Contemporáneo (IAC), Mujeres en las Artes Visuales (MAV) y la Unión de Asociaciones de Artistas Visuales (UAVV), han manifestado su «preocupación por las declaraciones de la concejala del PNV del Ayuntamiento de Vitoria Jone Zamarbide y de la diputada de Cultura de Álava, Malentxo Arruabarrena. En este sentido, consideran que en ambos casos -con críticas al enfoque, a su adecuación social, transparecia de gestión e incluso a su beneficio hacia la mujer- se cuestionan «el proyecto y las líneas programáticas que el centro cultural Montehermoso desarrolla desde 2007». Muy al contrario, afirman que «es un referente en la producción y la exhibición del arte contemporáneo en el contexto vasco, español e internacional».
Para estos colectivos, esas manifestaciones «son improcedentes por cuanto utilizan argumentos demagógicos que parecen responder a intereses electoralistas». Y es que los profesionales manifiestan su «malestar por los discursos recurrentes utilizados en la instrumentalización política del arte y la cultura, tal y como sucede en este caso, al pretender evaluar un proyecto de arte y pensamiento contemporáneo a través de una encuesta a la ciudadanía, al calificar de dañinas las políticas de igualdad pioneras aplicadas en su programa, o al buscar una relación directa entre la inversión económica realizada y la rentabilidad del proyecto».
Además, destacan que la cultura no puede medirse «en términos cuantitativos sino cualitativos» y agregan que «no puede evaluarse a corto plazo, como tampoco pueden medirse con indicadores numéricos los resultados de su labor educativa, investigadora y como elemento para la cohesión social, funciones todas ellas desarrolladas por los centros de arte». En el caso concreto de Montehermoso, «a la vista de toda la ciudadanía y de la comunidad artística está cumpliendo escrupulosamente y con excelencia» su programa.
Referente en el país
El planteamiento de Xabier Arakistain para Montehermoso ha seguido una línea en la que se conjugan la creación contemporánea con la visión de género y el impulso a las políticas de igualdad. Según ha explicado el responsable del centro, se trata de unir cultura, arte y sociedad.
Los representantes de los diversos colectivos profesionales piden a las instituciones alavesas que la evaluación del centro cultural Montehermoso «no suponga un cuestionamiento de sus señas de identidad, que lo convierten en referente en nuestro país, y que considere sus valiosas aportaciones en las tareas educativas, de investigación y estudio de las prácticas artísticas contemporáneas».
Asimismo, los expertos en cultura actual apuntan que el Documento de Buenas Prácticas para Museos y Centros de Arte Contemporáneo aprobado en el año 2007 establece el concurso y la aprobación de un proyecto artístico como sistema de acceso a este tipo de instituciones, «a fin de evitar su politización y para conseguir la modernización y normalización de las instituciones culturales». Y recuerdan que Xabier Arakistain accedió por dicho sistema a la dirección de Montehermoso «mediante la presentación de un proyecto de centro de arte, de pensamiento y cultura contemporánea».